13 de abril de 2026

Habitantes de los distritos de Borja (Guairá) y Mbuyapey (Paraguarí) volvieron a alzar su voz de protesta ante la falta de avances en el asfaltado del tramo que une ambas localidades. Las recientes lluvias agravaron el estado del camino de tierra, dejando nuevamente aisladas a numerosas comunidades y reavivando el reclamo por una obra largamente prometida.


Una unidad de transporte público de pasajeros, con gran cantidad de pasajeros, una vez más quedó varada en el barro por varias horas en un punto de la precaria red vial de Alto Paraguay. El bus, que partió desde la ciudad de Asunción con destino a Fuerte Olimpo, debía llegar en 15 horas, pero, debido a un pequeño aguacero, quedó atascado. Pudo completar su viaje en 40 horas tras ser liberado con ayuda de camioneros y de los pasajeros.

El pésimo estado de los caminos vecinales de la compañía Carumbey, en el distrito de Jesús de Tavarangüé, preocupa a la población local. Los vecinos reclaman una solución integral al problema, que se agrava con cada lluvia y los deja prácticamente aislados.

Las precipitaciones que se están produciendo en esta zona chaqueña, a pesar de no ser de grandes proporciones, encienden las alertas para los pobladores de la zona, por el riesgo de volver a sufrir un aislamiento. Esto es debido a que no se reparan los caminos. No existe dinero para que el MOPC realice la firma de contrato con las dos empresas de vialidad que fueron adjudicadas para estos trabajos.
No existe dinero para reparar los caminos de tierra en Alto Paraguay; en los hospitales de la zona no se realizan cirugías de urgencia, a menos que sean programadas. En el Hospital Regional de Fuerte Olimpo, considerado cabecera del departamento, desde hace un año no se cuenta con anestesista, razón por la cual desde entonces no se realizan ni siquiera cirugías menores.

Atendiendo que no se reparan los caminos y se están produciendo las primeras lluvias en la zona, lo que eventualmente significaría un nuevo periodo de aislamiento, los ganaderos comienzan a sacar sus animales hacia otras regiones del país, a la par de almacenar provisiones en las estancias. Es para evitar ser sorprendidos como a inicios de año, cuando no podían realizar la venta de ganado y los establecimientos ganaderos quedaron desabastecidos de alimentos para el personal.