17 de octubre de 2026

Entre el primer trimestre de 2024 y el segundo de 2026, el crédito de consumo creció 57,7% y la masa salarial apenas 20,4%, según Coordenadas Banco Atlas. El salario real medido en alimentos quedó por debajo del de hace dos años y la morosidad de consumo volvió a 5,3%. Gloria Ayala Person, directora de Cadiem, propone una hoja de ruta para ordenar el presupuesto antes de que la deuda tome el control.

Tras recientes comunicados emitidos por el Banco Central del Paraguay donde justificaban el fuerte crecimiento del consumo y del tarjeteo por efecto de la bancarización, desde el sector bancario cuestionaron al regulador, e instaron a mantener actuaciones un poco más prudentes.
El Banco Central del Paraguay publicó un comunicado a través de sus redes sociales en el que afirma que el incremento exponencial de la circulación y uso de tarjetas de crédito se debe a un mayor número de usuarios por efecto de la bancarización y no a un aumento generalizado del endeudamiento individual, que es la misma explicación que dio recientemente a propósito del crecimiento del crédito de consumo. El problema con ello es que se contrapone a las alertas manifestadas por el Fondo Monetario Internacional y por la mayoría de los analistas independientes, lo que acentúa temores de sesgos por conflictos de interés en la supervisión financiera. El BCP minimizó la preocupación expresada por el FMI, lo que a más de un memorioso le puede recordar el período previo a la tremenda crisis financiera que sufrió el país en los años noventa, cuando se ignoraron sistemáticamente las advertencias de los organismos multilaterales, con gravísimas consecuencias.

El primer semestre del año registra un buen ritmo a nivel en la actividad económica en sectores claves como la agricultura, las industrias y los servicios, incluso mayor de lo proyectado por el Banco Central del Paraguay (BCP). Sin embargo, el gran desafío se encuentra en la economía familiar, donde el endeudamiento está avanzando por encima de lo que crece la economía, advirtió el economista y exministro de Hacienda Manuel Ferreira.

El aumento acelerado del consumo en más del 20%, que incluye también el tarjeteo que incrementó 30% no preocupa al Banco Central del Paraguay (BCP), que a través de un reporte en redes sociales justificó que este comportamiento se debe a la mayor inclusión financiera y mejora de la actividad económica.

La cartera de préstamos bancarios en Paraguay crece, pero a menor ritmo que el año pasado. El motor es el crédito al consumo, que ya representa una quinta parte del total y sube 22,86% interanual a mayo, esto en un contexto de advertencias del FMI.