El fuerte crecimiento que viene registrando el crédito de consumo, y de los financiamientos con tarjetas se viene observando más continuamente desde hace dos años, y esto genera preocupación por la velocidad en que avanza el endeudamiento en los hogares, y más aún, porque el nivel de ingresos no ha crecido en la misma magnitud en dicho periodo de tiempo. Además de los agentes económicos que vienen alentando sobre este tema, también recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI) observó la situación e instó a estar atentos a modo de aplicar medidas prudenciales que requiera el sistema.
Los créditos de consumo vienen creciendo por encima del 25% interanual y hoy se posicionan como la cartera más prominente de las entidades bancarias y con respecto al financiamiento con tarjeta, ha crecido en promedio 30% y en las líneas de menor monto, hasta un 50% interanual, según los registros oficiales de la banca matriz.
Pese a las observaciones de los agentes económicos y del propio FMI, el Banco Central del Paraguay (BCP) ha emitido un par de comunicados en donde justificaban esta repentina expansión, atribuyendo a un efecto de mayor bancarización y que no observan riesgos en la morosidad.
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Se esperaba una acción más prudente del BCP

Sobre este tema, el economista y ex ministro de Hacienda César Barreto, directivo de Banco Familiar, expresó que se esperaba por parte del Banco Central una acción un poco “más prudente” en estas cosas porque es del regulador del mercado.
“Es ahí donde yo no coincido con el BCP, no comparto su opinión, porque el regulador debe tener siempre una visión prudente, no tratar de argumentar cosas que ya al mercado le está preocupando y ellos van en sentido contrario”, señaló.
Barreto precisó que en todo caso se tendría que analizar con más profundidad cada uno de los casos.
Detalló que en los índices de endeudamiento de las familias se nota un repunte, y que si bien hay una expansión de la cobertura que es mínima en término de montos, y que no tiene que ver que se otorgue a las personas más vulnerables con líneas muy pequeñas, ya que finalmente esto no explica el volumen general de crecimiento del crédito que está ocurriendo.
Explicó también que las relaciones de deudas sobre ingresos individuales que se está observando aumentó mucho en los últimos dos años, entre 20% 25%, lo cual significa que el endeudamiento en este segmento de personas que ya estaban bancarizadas antes y está creciendo muy por encima del crecimiento de los ingresos de cada uno de ellos.
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Índice de morosidad irá empeorando
Por otra parte, un indicador que viene preocupando también es sobre la morosidad que tiende a empeorar. “Eso es lo que preocupa y se está empezando a notar ya en el índice de morosidad que empieza a mostrar mayor presión a partir de abril en adelante y nosotros estimamos que ese índice de morosidad va ir empeorando gradualmente a medida que los créditos vayan madurando y la gente que se ha endeudado por encima de sus posibilidades, por las facilidades de créditos que hay hoy, van a tener problemas crecientes en los próximos meses” advirtió el economista.
Niveles de vulnerabilidad en clase media siguen vigentes
Barreto explica que esta situación se da justamente porque los índices de vulnerabilidad siguen vigentes, y que si bien en los últimos años se redujeron los índices de pobreza, hay una gran proporción de esas personas que pasaron a clase media y son altamente vulnerables de caer de nuevo en la pobreza porque muchos están en la informalidad, por la pérdida de empleos o por una enfermedad.
“La deuda está creciendo rápido, todas las experiencias que he visto, cuando el crédito crece muy rápido y los ingresos no crecen en el mismo nivel, siempre tienen problema, es una cuestión de desproporcionalidad”, alertó.
Mencionó también que la deuda en todo caso, tiene un límite ya que puede afectar a los más vulnerables. Eso es lo que ha observado el FMI y yo coincido 100% con esa observación y creo que el BCP debería tener una mirada un poco más amplia en este tema”, reiteró el ejecutivo.
Agregó además que es importante que el Banco Central se mantenga prudente, que ponga el contrapeso del resto gobierno que quiere que todo “vaya para arriba”. “Pero tiene que haber alguien con la cabeza fría para que las cosas no se nos vayan de la manos. Ese rol siempre lo cumplió el Banco Central y espero que lo siga cumpliendo porque es un órgano técnico y se espera una mirada de más largo plazo y más prudente”, concluyó.
