17 de mayo de 2026

El crédito destinado al consumo en Paraguay mantiene un ritmo de expansión significativamente superior al crecimiento de la economía, en un contexto marcado por el encarecimiento de alimentos y una mayor presión sobre los ingresos de los hogares. La preocupación gira en torno a que una parte creciente del consumo cotidiano esté siendo financiada con deuda, particularmente a través de préstamos personales y tarjetas de crédito.

En un panorama de evolución vibrante, el crédito al consumo en Paraguay ha escalado vertiginosamente, alcanzando G. 32,492 billones en 2025. Este fenómeno refleja tanto el crecimiento sostenido del financiamiento como los retos inflacionarios que persisten en el camino.

El mercado local cuenta con más de 450.000 mipymes formalizadas, según datos al cierre de 2023. Pero detrás de esa cifra visible, subsiste un universo paralelo de microemprendimientos informales que podrían igualar o incluso superar ese número. En un país con fuerte ADN emprendedor, el crecimiento del ecosistema convive con barreras estructurales, yendo desde la baja productividad, escaso acceso a crédito, hasta una informalidad que aún domina gran parte del paisaje económico.

SAN PEDRO. En medio de una creciente crisis política y financiera, la Junta Municipal de San Pedro de Ycuamandyyú aprobó un préstamo de G. 1.000 millones solicitado por el intendente Carlos Quiñónez (ANR–HC), con el fin de pagar salarios atrasados, incluidas las dietas de los concejales. La medida fue tomada en una caldeada sesión desarrollada este viernes, bajo fuerte custodia policial y en medio del repudio ciudadano.


En nuestro país, los márgenes del crédito habitacional muestran un repunte sostenido impulsado por la banca pública y privada. Sin embargo, la cobertura aún es insuficiente frente a una demanda estimada en más de 700.000 viviendas. La clase media formal concentra la mayoría de las operaciones, mientras los sectores informales siguen fuera del sistema financiero.