29 de julio de 2026

El diplomático pudo constatar el alarmante estado de deterioro de la histórica fortaleza de piedra, construida en 1792 por el Reino de España para proteger sus dominios ante el avance de los portugueses. Hace años, autoridades de la zona, buscan ayuda para restaurar el Fuerte.
La capital del XVII departamento del Alto Paraguay, la bella Fuerte Olimpo, cumple en la fecha 230 años de vida fundacional. Su existencia está directamente relacionado al histórico Fuerte de Borbón, construido por la corona española, para resguardar sus dominios, ante el acoso de los portugueses o bandeirantes.

La otrora Fuerte de Borbón, hoy Fuerte Olimpo, celebrará el domingo su 230° aniversario. Fue fundada el 25 de setiembre de 1792, durante la dominación española en el continente americano. A pesar de la extrema sequía que se vive en todo el departamento se prevé una serie de actividades para celebrar este cumpleaños. Sobresale la vuelta del tradicional desfile estudiantil, tras 2 años de suspensión a consecuencia de la pandemia del COVID-19.

Hay lugares obligados para conocer en nuestro país. Por su situación geográfica, por su historia, por la naturaleza que le rodea. Uno de ellos es el otrora Fuerte de Borbón, en la capital del Alto Paraguay, que acaba de cumplir 229 años y pide un grito de auxilio para su restauración.

La emblemática construcción que dio origen a Fuerte Olimpo fue erigida en el siglo XVII durante la dominación española. El objetivo de la fortaleza era frenar las invasiones de los portugueses o bandeirantes. Fue fundado el 25 de setiembre de 1792 por el capitán español José Antonio de Zavala y Delgadillo. Hace varios años la construccion de piedras se cae a pedazos, sin que ninguna autoridad intente algún trabajo de restauración.

Gran parte de la estructura del emblemático “Fuerte de Borbón”, construido en el siglo XVIII, está muy deteriorada, como consecuencia del paso del tiempo y de las erosiones que se suceden en la zona. Desde hace 6 años se viene denunciando la crítica situación del sitio, pero todas las instituciones se desentienden de su reparación, dicen.