24 de octubre de 2026

Durante un recorrido realizado por el Hospital Materno Infantil San Pablo, el ministro de Salud Isaías Fretes se refirió a la falta de infraestructura a nivel general en las áreas de neonatología dentro del sistema de salud pública. Explicó que hoy, los nuevos profesionales no sienten interés hacia esta área, entonces el desafío está en atraerlos a la especialidad.
El nuevo ministro de Salud Pública y Bienestar Social, Dr. Isaías Fretes, prometió que va a haber “un control estricto” sobre la productividad y el cumplimiento de horarios del personal médico. Le tomamos la palabra y esperamos que la honre. Porque así como los sindicatos del sector hicieron movilizaciones y huelgas, amenazaron con renuncias masivas y denunciaron explotación ante la opinión pública para obtener un generalizado aumento salarial, tampoco es justo que los contribuyentes tengan que pagar mucho más si es que el servicio va a continuar tan deplorable como siempre, con los pacientes amaneciendo en los hospitales para tratar de obtener un turno con un especialista, que en no pocos casos llega a cualquier hora, –si llega–, se retira con cualquier pretexto, y, con suerte, los atiende mal, pronto y a desgano.
Las recientes declaraciones del Dr. Isaías Fretes, extitular de la previsional, marcan un punto de quiebre institucional. Tras su traslado por parte del Poder Ejecutivo, flotaba en el ambiente el temor a una reforma meramente cosmética: la clásica estrategia de cambiar algo para que todo siga igual. Sin embargo, su confesión pública ante nuestro diario —admitiendo que la institución “avanza sin rumbo”, que carece de un plan financiero para el próximo año y que los fondos para medicamentos se agotarán en febrero— constituye un acto de sincericidio que desnuda la crisis profunda del Instituto de Previsión Social (IPS).
El ministro de Salud Pública, doctor Isaías Fretes, y el presidente del Consejo de Administración del IPS, Derlis León, anunciaron la creación de un “frente único de salud”, en respuesta a una iniciativa directa del presidente Santiago Peña. El objetivo sería coordinar las capacidades y los servicios de ambas entidades, respetando la autonomía y los recursos de cada una, para acelerar la atención a los pacientes, compartir especialistas y evitar la duplicación de servicios en las mismas zonas. Se necesitan cuentas claras, en uno y otro integrante de la alianza en marcha, que más bien parece un intento de atenuar las múltiples carencias de los servicios prestados por el Ministerio, a costa del ya descalabrado IPS. Tanto los contribuyentes en general como los asegurados en particular tienen el derecho fundamental a la salud, vulnerado por la corrupción y la ineficiencia reinantes en el sistema sanitario. La reiterada iniciativa no llegará a buen puerto mientras persistan los conocidos vicios de la administración pública.

La Asociación de Pacientes con Cáncer y Familiares (APACFA) emitió un comunicado en respaldo a la directora Jabibi Noguera, tras rumores de su posible cambio. Advierten que no aceptarán un cupo político que ponga en riesgo la provisión de medicamentos y la atención en el hospital.