24 de mayo de 2026

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio a conocer esta mañana el informe de situación financiera, que confirma un déficit fiscal de US$ 485,3 millones al cambio actual. El monto equivalente al 0,8% del PIB, según el MEF, dentro del límite fiscal previsto para este año.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ratificó este viernes que el déficit fiscal cerrará este año en línea con el tope establecido en la ley de Presupuesto General de la Nación 2024 y el plan de convergencia fiscal.
En el octavo mes del año, los fondos genuinos destinados al pago de intereses de la deuda pública, tanto por emisión de bonos del Tesoro como por préstamos contraídos de organismos financieros internacionales, aumentaron casi en 40%, según el informe dado a conocer esta semana por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sobre la “Situación Financiera” (Situfin).
El déficit anualizado al mes de mayo del gobierno central se ubicó en 3,2% del PIB y la caída que registra las inversiones públicas está en línea con el plan de convergencia fiscal que prevé para este año un saldo rojo de 2,6% del PIB, según informaron este lunes las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Luego de una disminución registrada en enero y febrero, el déficit fiscal anualizado al mes de marzo subió levemente para situarse en 3,6% del PIB, según los datos del informe de Situación Financiera (Situfin) que dio a conocer este martes el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El tope presupuestado para este año es 2,6% del PIB.
Mientras la sociedad estalla de indignación ante los casos de descarado nepotismo y apropiación de rubros estatales por parte de toda esa casta corrupta que medra sin pudor con el dinero de los contribuyentes, el informe de Situación Financiera 2023 del Ministerio de Economía indica que el 66% de los ingresos tributarios de la Administración Central se destinaron el año pasado a salarios y bonificaciones. El alto peso de la burocracia es la causa principal de que no haya medicamentos en los hospitales, de que las escuelas se caigan a pedazos, de que se acumulen costosísimos atrasos, de que las instituciones estén llenas de funcionarios, pero no cumplan su cometido. Más que nunca es necesario y urgente un saneamiento profundo, comenzando por los planilleros abiertos o disfrazados, siguiendo por los paracaidistas, continuando por los que están de más o no realizan un trabajo acorde a lo requerido y terminando por estrictas reglas de evaluación, comportamiento y acceso a la función pública.