27 de octubre de 2026
El reciente viaje del presidente Santiago Peña a los Estados Unidos ha sido tan exprés y poco transparente que habilitó para suspicacias varias. Nunca antes Peña hizo un viaje tan lejos y de tan corta duración. Hasta donde se recuerde, tampoco ningún presidente paraguayo antes se había animado a anunciar que iría a los EE.UU. para una reunión con la CIA (Central Intelligence Agency).


Hay diversos motivos por los que uno quisiera ser Presidente de la República. Puede que sea para mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos, o instaurar un modelo de organización política beneficiosa para la mayoría. Y puede que alguien quiera ser presidente para asegurarse económicamente y, de paso, viajar por el mundo.


Para el exembajador Federico González, todo viaje puede tener un resultado, pero a su vez, sostuvo que la figura del presidente “debe cuidarse al máximo”. Comentó que todo tiene un límite y más cuando no se ven los resultados.
En un año y medio de mandato, el presidente Santiago Peña ha convertido la Presidencia de la República en una agencia de turismo al sumar unos 40 viajes oficiales por el mundo. Si promediamos los números, arroja la nada despreciable cifra de dos viajes por mes, con erogaciones que ahora sabemos han sido tan importantes que en agosto del año pasado ya se agotaron los gastos reservados, según lo confirman datos del presupuesto público reportados por nuestro diario.