Represas que retienen al Pilcomayo fueron levantadas en forma ilegal

Este artículo tiene 3 años de antigüedad
Las reservas de agua se están agotando con celeridad. No queda ni un mes para seguir contando con las pocas aguadas que aún existen.
Las reservas de agua se están agotando con celeridad. No queda ni un mes para seguir contando con las pocas aguadas que aún existen.

Ninguna de las represas montadas al sur de Gral. Díaz cuenta con un permiso del Ministerio del Ambiente. Los diques fueron construidos en forma ilegal y el resultado es la apropiación de las aguas del Pilcomayo. Tte. Esteban Martínez y fortín Caballero enfrentan una severa sequía como resultado de las represas. Inacción del Mades permite anarquía en el uso y distribución del Pilcomayo. Cosecha de aguas de lluvias sigue siendo un problema.

Al llegar el verano, los pobladores de Tte. Esteban Martínez y Fortín Caballero viven con la vista al horizonte: cada día es un suplicio rogando que las lluvias no tarden en caer.

El período de verano coincide con la temporada de lluvias y es el momento en que las aguas del Pilcomayo, recogidas durante el invierno, se agotan.

En Tte. Esteban Martínez quedan reservas para un mes, con suerte; en fortín Caballero, las aguas del Pilcomayo apenas llegaron a la región y ya están secos los cauces.

En ambos distritos, ubicados al sur del departamento de Presidente Hayes, buena parte de los pobladores se surte de los pozos de agua.

Un inversión económica tremenda, pero no queda otra alternativa.

El agua se puede extraer de los pozos, pero queda esperar que puedan aguantar unas semanas antes de convertirse en agua salada, intomable hasta para los animales.

Cosecha de agua

Las lluvias, en medio de los problemas que genera la multiplicación de represas, se convirtieron en un elemento fundamental para la supervivencia.

La mortandad de animales por insuficiencia de agua es una realidad en la zona de Tte. Esteban Martínez y fortín Caballero.
La mortandad de animales por insuficiencia de agua es una realidad en la zona de Tte. Esteban Martínez y fortín Caballero.

A nivel internacional existen sobradas experiencias para cosechar aguas de lluvias, pero los pobladores y productores chaqueños apenas si tienen acceso a ellas.

Se puede citar países con una amplia investigación en materia de tecnología en colecta de agua: Israel y Australia, ambos con áreas desérticas que ocupan buena parte de sus respectivos territorios.

El Ministerio del Ambiente (Mades) es responsable de la aplicación de políticas de agua, por lo tanto, una de sus funciones es transferir tecnología, experiencias y conocimientos para que pueda mejorar la disponibilidad de agua en nuestro país.

Mencionamos este punto en forma general para el Chaco, pero volviendo al tema específico del Pilcomayo, se tiene una particular dependencia del río para abastecer las napas freáticas y al mismo tiempo mantener la humedad ambiente necesaria para generar precipitaciones.

El agua en el Chaco no es prioridad para el Mades, cuyo titular es Ariel Oviedo. Y tampoco el Pilcomayo constituye un objetivo de importancia.

Anarquía con las represas

Al sur del fortín Gral. Díaz, departamento de Presidente Hayes, los productores instalados en las cercanías del río Montelindo instalan represas sin control alguno. Se apropian del agua y dificultan la posibilidad de que pueda escurrirse, beneficiando a todos por igual.

Esta anarquía es resultado de la desidia e inoperancia del Ministerio del Ambiente.

No estamos satanizando las represas. Dependiendo del diseño técnico pueden ser útiles en extremo, pero no en la forma en que ahora se instalan.

El diseño y uso inteligente de las represas es responsabilidad del Mades; es autoridad de aplicación y no puede deslindar compromisos.