Esta semana, miembros de la Comisión Permanente del Congreso Nacional se reunieron con representantes de distintos gremios de producción para discutir criterios sobre el acuerdo comercial entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea, firmado por ambos bloques en enero, pero aún pendiente de aprobación parlamentaria en los países del bloque sudamericano y en el Parlamento Europeo.
A grandes rasgos, el acuerdo contempla la eliminación o reducción de aranceles de importación para dinamizar el comercio de productos de los países del Mercosur en la Unión Europea, entre otros beneficios. Los impulsores del acuerdo señalan que este unirá a dos mercados compuestos por cerca de 800 millones de personas, cuyo Producto Interno Bruto conjunto representa más de 25 mil millones de dólares.
Durante las décadas que llevó su negociación, el acuerdo encontró resistencia en los sectores de producción agrícola europeos, que temen verse perjudicados por el eventual ingreso de productos sudamericanos con ventajas arancelarias.
Lea más: Coincidencia de criterio: esperan ratificación del acuerdo con la UE en el Senado
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El acuerdo también generó tensión en sectores productivos y políticos en el Mercosur, que rechazaban aspectos relacionados a la regulación del impacto ambiental de la producción de los bienes que serían destinados al mercado europeo.
“Carrera” en Mercosur por aprobar acuerdo
En conversación con ABC Cardinal este viernes, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), dijo que el Congreso está abocado a analizar si debe dar o no trámite rápido al acuerdo y señaló que parece haber una “carrera” entre Argentina, Paraguay y Uruguay por aprobar primero el acuerdo y posicionar a cada país “para tener la ventaja de ser el primero en tener habilitados los canales”.
Estimó que los congresos de los tres países aprobarán el acuerdo casi en simultáneo.
Lea más: Acuerdo Mercosur-UE: postura de productores incidiría en decisión del Congreso
Si bien el consenso general tras la reunión de los representantes de los gremios de producción con la Comisión Permanente fue que se debe impulsar la aprobación del acuerdo, Cristaldo advirtió contra “bajar la guardia en relación con los efectos complementarios o colaterales que puedan surgir”.
“El mercado está abierto, lo que se va a conseguir (con el acuerdo) es reducir o eliminar aranceles que van a permitir a algunos sectores ser más competitivos, pero vas a tener que prepararte y atender muy bien las piedras que vas a encontrar en el camino”, subrayó.
“Telaraña” europea de reglamentaciones
El titular de la Unión de Gremios de la Producción afirmó que el eventual problema no es el acuerdo en sí, sino su implementación posterior, y agregó que Europa está “tejiendo una telaraña de reglamentaciones” que acabarán inviabilizando el acuerdo.
Esa “telaraña”, según dijo, incluye el “reglamento 1115”, una adición al acuerdo propuesta por la Unión Europea que plantea el consumo en Europa de materias primas como la carne, la soja, la madera y sus derivados cuya producción haya causado deforestación.; además de “tasas por carbono” y otras salvaguardas.
Lea más: De qué manera el acuerdo Mercosur–UE puede cambiar el mapa de inversiones en Paraguay
Cristaldo celebró que, en las negociaciones previas a la firma del acuerdo, se haya conseguido que el “reglamento 1115” no sea “parte integral del acuerdo”.
“Si eso entraba como parte integral, íbamos a quedar entrampados en que las leyes europeas iban a estar por encima de las leyes paraguayas y estábamos muertos”, dijo.
“Tramposos”
Añadió que Europa no es el mercado más importante para la producción paraguaya, más allá de algunos sectores para los cuales el mercado europeo sí es relevante.
Lea más: Acuerdo Mercosur-UE: Paraguay está “exento” de cláusulas de salvaguarda, según ministro
“Ojalá (esos sectores) puedan avanzar sin trastornos y sin trampas, porque acá estamos trabajando con tramposos”, agregó.
