El miércoles 18 de este mes, a las 15:20, cuando la sensación térmica rondaba 49°C, el 90% del territorio nacional fue sorprendido por una brusca interrupción del servicio eléctrico.
Una hora después, a las 16:20, la empresa eléctrica estatal informaba que había conseguido reenergizar la línea de transmisión de 500 KV (Itaipú-Villa Hayes), que había quedado fuera de servicio una hora antes.
La regularización del servicio no fue instantánea. Los puntos del mapa eléctrico que consiguieron de nuevo iluminarse -y contar con el inconmensurable beneficio de sus acondicionadores de aire-, no fueron todos, porque otros seguían sumergidos en la agustiosa espera. Era como un archipiélago, con algunos puntos luminosos y otros, muchos aún, sin luz - y si aire acondicionado-.
Lea más: ¿Hay riesgo de otro apagón nacional en Paraguay? Esto responde la ANDE
Sobre las causas del apagón, los técnicos de la empresa estatal barajaban tres hipótesis: si los materiales que utilizaron en la construcción de las nuevas infraestructuras eléctricas cumplieron con las normas de calidad. Si había un deterioro prematuro en los puntos de anclaje del conductor sospechado, y si había puntos calientes en la parte afectada de la conexión.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
E último viernes, luego de un recorrido por la flamante subestación Yguazú, donde creen que se inició el apagón, los voceros de la empresa prometieron que en ocho días, o sea el viernes 27, tendrán una conclusión.
Lea más: Nuevas fallas exponen la fragilidad de la ANDE, resaltan
En fuentes independientes, también técnicas, no creen que el origen el siniestro se limite “al tornillo flojo” de un conductor en la subestación Yguazú. Insisten que la causa es estructural y que la solución definitiva tendrá solo con políticas gubernamentales correctas.
