Luego del encuentro bilateral entre los presidentes Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva, ayer en Campo Grande, Brasil, en el marco de la COP 15, el equipo negociador de nuestro país puso énfasis en la necesidad de estructurar una tarifa que no solo genere excedentes para obras, sino que también resulte sostenible para la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y para las necesidades energéticas del futuro.
El jefe de Gabinete Civil y líder del equipo técnico negociador, Javier Giménez, señaló este lunes en una conferencia de prensa que duró casi una hora, que la actual tarifa de US$ 19,28 por kW-mes genera una tensión financiera que debe ser resuelta en la “letra fina” del acuerdo.
“Esta tarifa de 19,28 (US$/kW-mes) le pone presión también a las ANDE, que es la que tiene un costo de energía más cara, entonces si se podemos buscar una tarifa que también fortalezca a los recursos de las ANDE, significando de que la ANDE pague menos por esa energía, quiere decir que a la ANDE le va a sobrar plata para poder hacer eso que está haciendo”, manifestó el secretario de Estado, haciendo alusión a los niveles de inversión que requiere el sistema de transmisión y distribución nacional.
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El fin de los excedentes energéticos
Según el análisis oficial, la tarifa que hoy permite gastos de responsabilidad socioambiental deberá buscar un punto de equilibrio para garantizar la competitividad y la capacidad de inversión en nuevas fuentes de generación, considerando que el Paraguay agotará su excedente energético en menos de una década.

Al respecto, Giménez adelantó la visión que se maneja en la mesa de negociación con el Brasil sobre el comportamiento de los precios de la entidad. “Indefectiblemente en el futuro, la tarifa que hoy permite estos gastos de responsabilidad socioambiental tiende a bajar unos dólares y buscar un término medio que permita garantizar la capacidad que tiene Itaipú de nuevas inversiones”, sostuvo.
Al referirse a esta nuevas inversiones, indicó que “alguien tiene que pagar”, que “tiene que haber recursos para este desafío que tiene Itaipú de generar nuevas fuentes de energía que se van a acabar en ocho años”. Por tanto, la tarifa tiene que reflejar eso y también los gastos de responsabilidad socioambiental, sobre todo en el área del embalse”, precisó el jefe de Gabinete.
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Esta postura se complementa con la intención de delimitar las responsabilidades que hoy se asumen con dinero de la binacional, evitando que la entidad absorba funciones que corresponden al presupuesto general (y de manera discrecional). “No se puede tirarle a Itaipú toda la responsabilidad de construir hospitales, comisaría, comprar patrullera, abrir nuevas escuelas, imposible, los recursos son siempre limitados, entonces va a haber una elección natural hacia aquello que es más conveniente para la Itaipú y para el país”, subrayó Giménez.
Mercado libre y la realidad de los precios
Otro componente esencial de la negociación de la tarifa es la posibilidad de que Paraguay comercialice su energía en el mercado libre brasileño. Sin embargo, desde el Ejecutivo advirtieron que existen expectativas desmedidas respecto a los precios de venta.
Giménez desmitificó la idea de que la energía paraguaya se venderá a valores exorbitantes de forma constante, explicando que la realidad del mercado de oferta y demanda en Brasil es sumamente volátil y depende de factores como el régimen de lluvias.
En ese sentido, comparó la conveniencia de la venta directa frente a la figura de la cesión de energía que rige actualmente. “Existe la creencia de que esa energía que se vende en el mercado libre brasileño se va a vender a 150 dólares en megawatts y que vamos a ser todos ricos. Y no es tan así”, dijo Giménez.
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Recordó que hoy se está cediendo la energía al Brasil a 15 dólares, para ejemplificar una transacción. “Si comprás la energía a 19,28 con una tarifa actual, esa tarifa, en términos de energía, significa aproximadamente 30 o 35 dólares. Y cuando te vas a ver, cuando te pagan la energía en el mercado brasileño, te podés llevar la sorpresa de que de repente estén ofreciendo a 50 dólares. 50 menos 35 te va a sobrar 15. Y hoy se está cediendo la energía a exactamente 15 dólares”, detalló el ministro para ilustrar los riesgos.
El canciller nacional Rubén Ramírez Lezcano ratificó que el objetivo de las visitas recíprocas entre Peña y Lula, que se anunciaron, durante este primer semestre es precisamente cerrar estos detalles técnicos. El diplomático aseguró que existe una “coincidencia plena” en que los resultados de la evaluación del Anexo C deben ser mutuamente beneficiosos.
Por su parte, Giménez habló del “esfuerzo los equipos técnicos de bajar al decimal”. “Muchas veces -preguntaba a tu compañero- por qué se demora tanto (llegar al acuerdo de la negociación) y es porque a veces cuesta bajar esa visión compartida al decimal, a la letra fina”, manifestó.
