Tipo de cambio presupuestado permitió “ajustar” el déficit al 1,5% y ahora genera dudas sobre “economía de guerra”, advierten

El ministro Carlos Fernández Valdovinos durante la presentación del proyecto de Ley del PGN 2026 en agosto del 2025
FOTO ARCENIO ACUÑA
El ministro Carlos Fernández Valdovinos durante la presentación del proyecto de Ley del PGN 2026 en agosto del 2025 FOTO ARCENIO ACUÑAARCENIO ACUÑA

El Ministerio de Economía presentó el Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026 con un déficit equivalente al 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB), en línea con la ley de responsabilidad fiscal. Sin embargo, el resultado fiscal está fuertemente condicionado por el supuesto de tipo de cambio utilizado en la elaboración del presupuesto.

El contexto de la economía de guerra por la baja en las recaudaciones anunciado por el jefe del equipo económico del gobierno, el ministro Carlos Fernández Valdovinos, en medio de una economía en crecimiento y con doble grado de inversión encendieron las alertas. De acuerdo con las explicaciones oficiales, las recaudaciones sufrieron una fuerte baja debido a un menor tipo de cambio real frente al proyectado durante la elaboración del presupuesto, y que en consecuencia se aplicarán medidas de “ajustes de cinturones”.

El propio Fernández reconoció recientemente que el diferencial cambiario le resta unos US$ 600 millones al presupuesto de ingresos vigente.

Pero la pregunta que propios y extraños se hacen, es ¿Cómo esto no se previó esto en medio de un contexto de baja del dólar? Expertos consultados indicaron que estos puntos llaman la atención ya que casualmente el tipo de cambio presupuestado de G. 7.881coincidentementeayuda a calzar con la previsión del déficit fiscal del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) para el presente ejercicio. El tipo de cambio acumula una baja del 18% interanual, y actualmente ronda los G. 6.500

Cabe señalar que el Presupuesto General de la Nación (PGN)fue estimado en G. 149,6 billones para el presente año y de este total, los ingresos de la Administración Central representan alrededor de G. 68,8 billones frente a los gastos fueron proyectados en G. 74,9 billones, lo que arroja un déficit de G.6,1 billones, equivalente a unos US$ 782 millones con el tipo de cambio presupuestado de G. 7.881, resultado se ajusta exactamente al límite legal permitido del 1,5% del PIB. El PIB para el presente año ronda los US$ 52.000 millones

Dólar
La moneda norteamericana se mantiene entorno a G. 6500.

Expertos detallan que en las condiciones actuales del mercado, el tipo de cambio altera significativamente este escenario. Así que si se considerara un dólar a G. 6.500, estos ingresos caerían a G. 62,3 billones, mientras que el gasto se mantendría sin cambios, ampliando el déficit a G. 12,6 billones.

En ese caso, el rojo fiscal alcanzaría cerca de US$ 1.939 millones, equivalente a aproximadamente el 4% del PIB, muy por encima del límite establecido por la normativa vigente, señalan.

Analistas consultados explican que la diferencia radica en que un menor tipo de cambio reduce la recaudación vinculada a importaciones y los ingresos provenientes de las binacionales, dos pilares de las finanzas públicas.

De esta forma, el supuesto cambiario se convierte en un elemento determinante para “encuadrar” el déficit dentro del 1,5% del PIB. En esto se demuestra que el resultado fiscal no responde únicamente a una mejora estructural de los ingresos o a un ajuste del gasto, sino también a las variables utilizadas en la construcción del presupuesto.

Sensibilidad del tipo de cambio

En este contexto, también surge un cuestionamiento sobre la reciente declaración de “economía de guerra” por parte del ministro de Economía. Los datos muestran una caída de ingresos de 0,9% en los primeros meses del año y una proyección de menor recaudación, pero el déficit presupuestado se mantiene dentro del límite legal gracias al supuesto de tipo de cambio.

Según expertos, esto plantea dudas sobre el sustento de dicha afirmación y si responde a un deterioro efectivo de las cuentas públicas o a una advertencia preventiva ante un escenario más exigente.

El episodio refleja la alta sensibilidad de las finanzas públicas al tipo de cambio y abre el debate sobre la solidez de los supuestos macroeconómicos que sustentan el presupuesto.

Si gobierno transparenta todos los pasivos, déficit estaría en 4% del PIB

Algo que llama la atención de expertos es que este detalle se le haya pasado al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que es la cartera de Estado donde se revisan los contextos internacionales, las decisiones que se están tomando afuera y que a lo largo de esos meses que se analizó el presupuesto ya se tenía un panorama más claro sobre el tipo de cambio

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Sin embargo, según los analistas, si actualizaba el Gobierno su tipo de cambio a esa tendencia (más baja), simplemente ya no llegaba a un déficit fiscal del 1,5% del PIB que a toda costa el Gobierno quiere instalar, aun sin que eso sea real.

Otro punto importante, es que hay deudas pendientes con contratistas (constructoras y farmacéuticas) que rondan más US$ 1.000 millones de dólares.

“Si el Gobierno transparenta todos los pasivos que tienen con acreedores, el déficit debería estar rondando más o menos 4% del PIB”, señalan.

Hay que recortar gastos

En cuanto a las acciones que debe tomar el gobierno para revertir este escenario fiscal, también se debate que entrar en modificaciones de ley va ser más complejo, pero que puede tomar medidas por el lado de lo administrativo, como empezar a ajustar más el gasto. Y justamente el ajuste de cinturones que se espera del Gobierno venga por esa vía y no por apretar nuevamente a los contribuyentes, para no cerrar con un déficit tan alto.

Analistas coinciden en ese sentido que hay suficiente margen para recortar en el gasto público corriente aunque sea una medida política y casi ningún gobierno quiere enfrentar a su base electoral. Y por ese lado, casi siempre y lamentablemente, recurren a recortar inversión pública.

El problema de no realizar ajustes podría derivar en no cerrar en los números comprometidos en el plan de convergencia fiscal del 1,5% o cerca del 2 % que cerró el año pasado, pero si se pasa de ese nivel, el riesgo es de que nuevamente le baje la calificación crediticia, ya que esa calificación de grado de inversión fue otorgada sobre uno de los supuestos grandes de la disciplina fiscal y que no incremente la deuda pública, como porcentaje de PIB, que ronda el 40%.