Unos 50.000 obreros ya abandonaron el rubro de la construcción, dice Capaco: ¿habrá movilización?

Trabajadores de la construcción en un edificio.
Trabajadores de la construcción en un edificio.EyeEm Mobile GmbH

El presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco) confirmó que por lo menos 50.000 obreros ya abandonaron el rubro como consecuencia de la millonaria deuda que el Estado mantiene con el sector. Señaló que, si bien el gremio no incentivará movilizaciones, no podrá detenerlas en caso de que los trabajadores decidan organizarse y protestar.

José Luis Heisecke, presidente de Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), recordó que desde el año pasado vienen advirtiendo sobre el enorme desfasaje entre las obras que se ejecutan y lo que el Gobierno desembolsa mes a mes. Señaló que la preocupación apunta a la estructura de gastos del Estado que siempre prioriza los gastos rígidos que van en aumento en detrimento de salud e infraestructura.

“El sector de la construcción tiene un punto bastante crítico que es la cantidad de obreros que maneja. Todos están hablando de que el sector de la construcción pública solo representa el tres por ciento de la economía, pero para nosotros el problema es inmenso. Y nosotros queremos ver desde el lado social”, dijo Heisecke.

Indicó que el sector involucra a 250.000 personas, de las cuales 100.000 trabajan de forma directa para las obras públicas, pero si se piensa en las familias, indirectamente hay cerca de un millón de paraguayos afectados. Esto sin contar a los proveedores de combustibles, repuestos, ladrillos, cemento, varillas, etcétera.

“Yo creo que hay un centenar de proveedores que también tiene gente trabajando. Somos un sector transversal a la sociedad, damos trabajo a mucha gente, pero, bueno, aparentemente la preocupación más importante hoy del Gobierno es saldar la deuda con el sector farmacéutico y yo no puedo criticar eso”, señaló.

Dijo que la ralentización de las obras a causa de la deuda va en contra del mismo Gobierno, ya que varias obras que se tenía previsto inaugurar este año no estarán listas. Añadió que en muchas obras hay una “paralización de hecho”, ya que se encuentran en un ritmo muy bajo porque las empresas ya no tienen para pagar sueldos.

Ing. José Luis Heisecke. 08-04-2026
Ing. José Luis Heisecke. 08-04-2026

“Me atrevo a decirte que el cien por ciento de las empresas constructoras que trabajan para el Estado están en una situación no muy buena. Los entes financieros ya recalificaron al sector de la construcción, entonces los préstamos que son mucho más riesgosos tienen una tasa de interés más alta, lo que hace prácticamente inviable la situación”, explicó.

¿Se movilizará el sector de la construcción?

El ingeniero Heisecke dijo que el gremio no incentiva a la huelga o la paralización, aunque “ganas no nos faltan”. Comentó que existen algunas empresas cuyos trabajadores analizan autoconvocarse frente al Ministerio de Obras Públicas (MOPC).“No queremos incentivar eso, pero tampoco podemos atajar; hay gente que está en la calle”, expresó.

En ese sentido, el titular de la Capaco informó que por lo menos 50.000 obreros ya dejaron el rubro de infraestructura con el Estado. Remarcó que la ralentización está golpeando ahora a las empresas más pequeñas, pero si los compromisos siguen sin ser honrados, de a poco la situación irá subiendo de escala hasta afectar a las grandes empresas.

“En semanas más, si no hay una solución, en automático los empleados de las empresas que van a pedir su convocatoria van a tomar alguna acción”, pronosticó.

“Se ponía la basura bajo la alfombra”

Heisecke considera que el Gobierno “está haciendo un esfuerzo” y señaló que el cambio en el MEF fue consecuencia de la mala relación de Fernández Valdovinos con las constructoras y farmacéuticas, debido al incumpliendo de las promesas que se hacían en cada reunión.

Por otro lado, cuestionó que Peña y su equipo económico hayan priorizado construir una imagen país solo para los organismos extranjeros.

“Yo creo que se ocuparon en mostrar la imagen de un país en orden financieramente y les convencieron a los organismos internacionales. Sin embargo, hacia adentro las deudas cada vez crecen más. No nos queda otra que tener esperanza en estos nuevos actores del segundo tiempo (…) Yo digo, aunque moleste: lo que se hacía era invitar a los extranjeros a mirar una casa linda, pero la basura se ponía bajo la alfombra”, expresó.

“Estamos desilusionados”

Finalmente, Heisecke señaló la importancia de entender la magnitud del impacto de la obra pública en la vida de toda la sociedad y remarcó la desilusión del sector, que se preparó para un gran periodo de obras porque la promesa era superar al gobierno anterior.

“No estamos hablando solamente de rutas; cuando hablamos de infraestructura hablamos de colegios, hablamos de centros hospitalarios, hablamos de desagües pluviales y cloacales (…) Nos había prometido que la inversión iba a superar al gobierno anterior y en esa confianza las empresas constructoras hacen inversiones y capacitan a su gente y, bueno, hoy estamos después de casi tres años en una situación adversa, un poco desilusionados en el sector de la construcción”.