El gobierno de Santiago Peña debe a las constructoras US$ 200 millones en certificados pendientes y otros US$ 110 millones en intereses por retraso en los pagos.
Esto provocó que 17 obras se paralicen, seis empresas realicen convocatoria de acreedores y 50.000 obreros abandonden el sector de la construcción.
El presidente de la Capaco, Luis Heisecke, destacó que esta es una problemática del sector de la infraestructura, mientras que el país cuenta con un doble grado de inversión de las calificadoras internacionales.
“Estamos con un doble grado de inversión, pero hacia dentro, hacia el Paraguay las deudas son muy importantes, entonces, ¿cómo salimos de este de este bache, como dijo el Presidente? Yo creo que el país pasa por un esquema de una ley de tope fiscal que se puso un tiempo atrás y que no se previó este impase en inversiones, en infraestructura y también en la parte de salud, que son ejes fundamentales de cualquier gobierno”, precisó.
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Expresó su esperanza en el nuevo ministro de Economía, Óscar Lovera, quien ingresó en reemplazo de Carlos Fernández Valdovinos. Describió a Lovera como más empático, más sensible y más humano.
Pese a mantener una diálogo abierto con Lovera, no dejó de lado la situación que atraviesan varias constructoras, obligadas a cerrar o a hacer la convocatoria de acreedores, lo cual le parece triste.
Incidencia del precio del combustible
El precio del combustible sufrió dos ajustes a la alza en el último mes debido al conflicto en Medio Oriente, el cual actualmente busca solucionarse tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, lo que provocó que este último cierre el Estrecho de Ormuz, por donde pasa la mayor parte del crudo internacional.
Heisecke explicó que en los contratos el precio de combustible pactado es el precio de Petróleos Paraguayos (Petropar), petrolera estatal que mantuvo sus precios hasta hace unos días, lo que generó que los proveedores y fletes de la construcción varíen sus precios recién hoy, lo que incide pero no en todas las obras.
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“Estamos teniendo una problemática interna ahí también. Está pactado en los contratos una tabla de reajustes. Cuando estamos entrando también en negociación, yo creo que primero tenemos que salvar lo que es el pago para hablar del tema de combustible. Hoy impacta muy fuerte en todo lo que es obra vial específicamente”, precisó.
Contó que la incidencia de la suba del combustibles en el sector de la construcción es de entre 10% y 12% en forma negativa, es decir, encarece las obras. Además de las obras, también consideró el encarecimiento de los insumos del hogar, lo que hace que al obrero común ya no le alcance lo que está ganando porque los precios subieron mucho.

Saldo negativo de la calificación hacia el ciudadano
Por último, destacó la calificación de doble grado de inversión que tiene el país, pero lamentó que no se pensó en el ciudadano común.
“Ellos (el gobierno) en el mundo están calificados con un 10 felicitado, doble grado de inversión, pero no se tuvo en cuenta hacia dentro del país, hacia el ciudadano común, entonces la calificación hacia el ciudadano común, creo que estamos en un saldo negativo”, concluyó.
