Deuda con farmacéuticas: nuevo acuerdo no evitará más desabastecimiento, advierten

Entrega de medicamentos.
Entrega de medicamentos.

La deuda del Estado con los proveedores de medicamentos seguirá aumentando pese al acuerdo alcanzado con el Gobierno, según advirtió un gremio de importadores de productos farmacéuticos. Édgar Villalba, de Cripfa, sostuvo que el déficit presupuestario del Ministerio de Salud impide regularizar los pagos, alertó que la apertura de nuevos hospitales sin recursos agrava la crisis y afirmó que el desabastecimiento empeorará si no se hacen cambios en el sistema sanitario.

Édgar Villalba, presidente de la Cámara de Representantes e Importadores de Productos Farmacéuticos, Tocador, Domisanitarios y Afines (Cripfa), explicó que el mecanismo acordado con el Gobierno no corresponde técnicamente a un factoraje, sino a una cesión de créditos sobre las facturas pendientes al 31 de diciembre de 2025.

Con este esquema, unas 30 empresas transferirán sus acreencias a entidades bancarias, que financiarán al Estado por un plazo de tres años. Los proveedores recibirán el capital descontando los intereses, mientras que el Estado cancelará la deuda posteriormente con los bancos.

“El banco le va a entregar los veinte mil millones menos el 12% de interés”, ejemplificó.

Los bancos se llevarán las ganancias, asegura

Villalba señaló que las empresas aceptaron estas condiciones porque no encontraron otra alternativa para recuperar parte del dinero adeudado.

“Lastimosamente, es la única forma de poder cobrar un monto grande”, sostuvo.

Añadió que el sector terminará absorbiendo el costo financiero para recuperar liquidez y cumplir con sus propios compromisos con proveedores internacionales y bancos locales.

Nuestra rentabilidad le estamos trasladando al banco. El banco va a ganar nuestra rentabilidad", enfatizó.

Precisó que la cesión abarcará aproximadamente US$ 360 millones en deudas correspondientes al rubro de medicamentos, pero dejará fuera obligaciones vinculadas a servicios, diálisis y recursos de amparo, por lo que una parte importante de los proveedores continuará esperando el pago.

“La deuda va a seguir creciendo”

El dirigente sostuvo que el acuerdo representa apenas un alivio parcial, ya que el Estado continúa generando nuevas deudas mientras dispone de recursos limitados para cumplir con los pagos.

Explicó que, aunque este año el Ministerio de Economía realizó desembolsos importantes, la deuda prácticamente no disminuyó porque ingresaron nuevas facturas pendientes.

Incluso estimó que al cierre de este 2026 el Estado seguirá arrastrando una parte significativa de las obligaciones correspondientes al 2025.

“Si quiere mi opinión, yo creo que a diciembre vamos a llegar con un 50% todavía de deuda de diciembre de 2025“, sostuvo.

Presupuesto insuficiente provoca desabastecimiento y deudas

Villalba atribuyó el desabastecimiento de medicamentos al déficit presupuestario que enfrenta el Ministerio de Salud.

Indicó que este año la cartera dispone de unos US$ 450 millones para medicamentos, una cifra insuficiente para pagar deudas y, al mismo tiempo, las compras nuevas.

En ese sentido, aseguró que actualmente la cartera sanitaria realiza compras mensuales de entre US$ 15 y 18 millones, muy por debajo de los cerca de US$ 50 millones que adquiría anteriormente.

Por eso se está notando ese desabastecimiento. Estás comprando menos para llegar a su presupuesto”, sostuvo.

A su criterio, con los recursos disponibles apenas se logra cubrir entre el 60% y el 70% de la demanda del sistema sanitario.

“Yo creo que va a faltar de todo. Oncología, hipertensión... hasta un losartán te va a faltar”, enfatizó.

Los pedidos de última hora dificultan las importaciones

El presidente de CRIFA explicó que las restricciones presupuestarias también modificaron la forma de comprar medicamentos.

Según indicó, tanto el Ministerio de Salud como el Instituto de Previsión Social (IPS) realizan adquisiciones para períodos muy cortos, sin mantener un stock de reserva, y luego exigen entregas casi inmediatas.

Sin embargo, recordó que la importación de medicamentos requiere entre 30 y 45 días entre la compra, el transporte y los trámites de despacho.

“Ellos hacen el pedido y quieren que se lo entreguen en siete días. Eso es imposible para nosotros los importadores e incluso para los nacionales, porque tienen que fabricar”, manifestó.

Añadió que la falta de planificación impide a las empresas anticipar qué cantidad deberán importar.

Nuevos hospitales aumentan la demanda, pero no hay más recursos

Villalba reconoció que el Gobierno realizó importantes inversiones en infraestructura sanitaria y que la atención mejoró en hospitales recientemente inaugurados.

Sin embargo, sostuvo que esa inversión en el sistema de salud no fue acompañada por un incremento suficiente del presupuesto operativo.

Por ejemplo, mencionó que se incrementó notablemente la cantidad de pacientes en Coronel Oviedo y en Encarnación, pero los hospitales no tienen presupuesto para suficientes medicamentos, mantenimiento, insumos y hasta limpieza.

Afirmó además que muchos asegurados del IPS recurren actualmente a hospitales del Ministerio de Salud debido a las demoras para acceder a consultas.

“Un 30% de los nuevos pacientes del Ministerio de Salud son gente de IPS”, sostuvo.

“Hay que definir qué política de salud quiere el país”

Aunque destacó avances en la informatización del sistema y en la trazabilidad de medicamentos, Villalba insistió en que el problema central sigue siendo el presupuesto.

Sostuvo que el país debe debatir qué modelo sanitario pretende sostener y adecuar el presupuesto a esa decisión. En ese sentido, cuestionó que el Estado continúe ampliando la cobertura sin garantizar los recursos necesarios para sostenerla.

“El Gobierno dice: ‘Yo te doy consulta gratis, medicamentos gratis, estudios gratis’. Pero si no tenés un respaldo presupuestario, es imposible que se cumpla”, sostuvo.

En ese contexto, recordó que, a su criterio, el origen del problema se remonta a la implementación de la gratuidad de la salud sin un financiamiento suficiente.

“Fernando Lugo abrió una canilla, pero no tenía para pagar el agua”, consideró en ABC Cardinal.