Siguiendo con el análisis exhaustivo de los estados financieros de Ueno Bank S.A. al cierre de 2025, se revela otro dato que, por su magnitud, supera incluso a su llamativa “megainversión” en software. Se trata del banco privado propiedad del Grupo Vázquez, de los exsocios comerciales del Presidente Santiago Peña, que concentra la mayor captación de recursos del Estado, de ahí la importancia del desglose de su balance.
En publicaciones anteriores, expusimos sobre la cuenta “Bienes Intangibles - Sistemas”, que arrojó un saldo neto de G. 761.444 millones (US$ 127 millones al cambio vigente). Una cifra que es nueve veces la suma que tienen 9 bancos de plaza juntos en el mismo concepto (US$ 45 millones): Itaú, Continental, GNB, Familiar, Basa, Bancop, Atlas, Interfisa y Sudameris.
También señalábamos que los millonarios saldos en sistemas corresponden a una inversión masiva de un solo año en dicha entidad, de G. 654.799 millones y que, mientras sus competidores registran sus grandes inversiones en la subcuenta “Bienes Intangibles – Softwares – Inversiones Mayores”, con el detalle correspondiente, Ueno lo hace en la cuenta genérica. Eso, pese a la Resolución SB.SG. Nº 00105/24 del BCP, que obliga a las entidades a individualizar las inversiones en software de gran envergadura para evitar que “inflen” sus activos.
Asimismo, se mencionó que dentro del rubro “Créditos Diversos”, la entidad agrupó otros G. 385.276 millones bajo un concepto que mezcla anticipos a proveedores de software con transacciones entre empresas del propio grupo empresarial, tras un salto del 165% en un solo año.
Además, se observó que en el rubro “Participación en otras sociedades”, el banco citado pasó de G. 10.900 millones en 2024 a un total de G. 891.587 millones en 2025, que significó un crecimiento de 8.000%, explicado casi en su totalidad por la colocación de recursos en dos firmas identificadas por el mismo balance como vinculadas: Red Digital de Procesamientos S.A. y Red Digital S.A.
¿Qué hay en la cuenta valorada en más de G. 2 billones?
A todo esto, se suma ahora otro monto inusual dentro del sistema financiero paraguayo, dentro de la cuenta “Derechos Fiduciarios” (nota c.7.c – Inversiones). Según el balance, Ueno registra en este rubro un total de G. 2,1 billones (US$ 353 millones). La clasificación y el monto aparecen expresamente en el apartado de Inversiones del balance.
Considerando la comparación con los estados contables de otros bancos de plaza, parecería que la solvencia y la rentabilidad de la citada entidad estaría dependiendo de una bolsa de “gastos activados” que, bajo reglas contables habituales -como operan sus competidores-, deberían haber impactado en pérdidas.
La magnitud de la cifra es inusual dentro de la estructura financiera de la entidad. Estos derechos fiduciarios representan aproximadamente el 10% de todos los activos de ueno, que al cierre de 2025 sumaban G. 21,095 billones, y equivalen prácticamente a la totalidad de su Patrimonio Neto, que cerró el ejercicio en G. 2,118 billones.
Según se observa, al cierre de 2024, Ueno tenía registrados G. 2,6 millones en Derechos Fiduciarios. Un año después, ese saldo había disminuido hasta G. 2,1 billones. Es decir, durante 2025 se produjo una reducción de aproximadamente G. 508.560 millones, equivalente a casi el 19,5%.

¿Qué se observa en los balances de otros bancos?
La naturaleza de este rubro en Ueno es distinta a la observada en otros balances bancarios analizados por ABC, todos ellos de acceso público.
El Banco Continental, por ejemplo, explica expresamente en su apartado de Inversiones (nota c.7.d) que sus Derechos Fiduciarios comprenden saldos de carteras de créditos clasificadas en categorías de riesgo “4, 5 y 6”. Al cierre de 2025, tenía G. 1,2 billones antes de previsiones; luego de constituir previsiones por G. 945.552 millones, el saldo neto quedaba reducido a G. 339.617 millones.
Algo similar ocurre con Bancop, que explica en el apartado de Inversiones (nota c.8.d – Inversiones en Fideicomiso) que sus inversiones corresponden a fideicomisos de administración de carteras de categorías “4, 5 y 6”. Este banco registró G. 47.910 millones antes de previsiones y, tras descontar G. 37.607 millones, mantuvo apenas G. 10.303 millones netos al cierre de 2025.
En Ueno, en cambio, la naturaleza del activo es otra. El propio balance aclara que el valor registrado en Derechos Fiduciarios “corresponde a un fideicomiso constituido por los costos derivados del proceso de reorganización del modelo de negocio post fusión”, que serán amortizados linealmente para determinar el valor contable del patrimonio autónomo.
En otra nota, la entidad amplía que el BCP autorizó la “constitución de un fideicomiso para incluir inversiones y otros conceptos derivados del proceso de reorganización del modelo de negocio post fusión” (nota c.18.4.b – Otros hechos que por su importancia justifiquen su exposición).

No se desagrega el monto total
No obstante, los estados financieros públicos no desagregan qué inversiones, gastos u otros conceptos concretos componen esos G. 2,1 billones.
El balance sí identifica que para registrar los gastos e inversiones vinculados al proceso de fusión fue creado un fideicomiso administrado por Zeta Banco S.A.E.C.A., en carácter de fiduciaria.
Durante el ejercicio 2025, ueno reconoció además G. 156.664 millones bajo el concepto de “Amortización fideicomiso” (nota f.5 – Ganancias y pérdidas extraordinarias). Sin embargo, el balance no detalla cuál es el plazo total autorizado para extinguir ese activo.
Una diferencia de G. 351.896 millones
Otro aspecto llamativo es una diferencia cuya explicación no se encuentra. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, el saldo de Derechos Fiduciarios (nota c.7.c – Inversiones) disminuyó aproximadamente G. 508.560 millones, como ya se mencionó. Pero la amortización del fideicomiso reconocida en resultados durante ese mismo ejercicio (nota f.5 – Ganancias y pérdidas extraordinarias) fue de G. 156.664 millones.
Esto deja una diferencia aproximada de G. 351.896 millones cuya explicación no puede determinarse únicamente a partir de las notas públicas del balance.
Las facilidades autorizadas por el BCP
La creación del fideicomiso analizado forma parte de una serie de facilidades autorizadas por el Banco Central del Paraguay (BCP) dentro del plan de factibilidad presentado para concretar la fusión entre Ueno y Visión Banco (nota c.18.4 – Otros hechos que por su importancia justifiquen su exposición).

Los propios estados financieros explican que el BCP otorgó conformidad para avanzar con el proceso mediante la Resolución N.° 32, Acta N.° 23, del 27 de mayo de 2024, y determinó que el plan presentado era viable desde el punto de vista económico y financiero.
El dictamen de los auditores independientes, de PricewaterhouseCoopers (PwC), también deja constancia de que los estados financieros fueron preparados de acuerdo con las normas dictadas por el BCP, pero incorporan adicionalmente “instrucciones particulares del regulador” vinculadas con la aprobación de la fusión (nota b.2 – Base de Preparación de los Estados Financieros, con remisión a c.18.4).
El rol del auditor PwC
PwC concluyó que los estados presentan la situación patrimonial y financiera de la entidad conforme a esas normas e instrucciones particulares. Pero delimita expresamente el alcance de su opinión. La auditora no evalúa en su dictamen la conveniencia ni los fundamentos de las facilidades concedidas durante la fusión, sino que examina los estados financieros dentro del marco contable definido por el BCP, que incluye esas instrucciones particulares.
El informe atribuye a la administración de ueno la responsabilidad por la preparación y presentación de los estados financieros.
Entre esas facilidades se encuentran:
- Diferimiento de previsiones: El BCP permitió diferir previsiones correspondientes a una porción de la cartera de créditos absorbida (nota c.18.4.a; reflejada también en c.5.2 – Créditos vigentes del sector no financiero). Al cierre de 2025, ese saldo era de G. 118.070 millones y su reconocimiento se realiza en forma lineal, con un plazo máximo de 20 años.
- Fideicomiso para la reorganización: El regulador autorizó constituir el fideicomiso para incluir inversiones y otros conceptos derivados del proceso de reorganización del modelo de negocio posterior a la fusión (nota c.18.4.b; reflejado contablemente en c.7.c – Derechos Fiduciarios), a ser amortizados linealmente.
- Diferimiento de pérdidas: El plan contempla también el diferimiento de pérdidas acumuladas provenientes de Visión Banco (nota c.18.4.c, con remisión al apartado c.9 – Cargos Diferidos e Intangibles).
- Bienes recuperados: Para bienes adquiridos en recuperación de créditos provenientes de Visión, el BCP permitió diferir el inicio del cómputo de previsiones hasta el quinto año posterior a la fusión (nota c.18.4.d; reflejado en c.7.a – Bienes adquiridos en recuperación de créditos).
- Otras flexibilidades: El plan incluyó además flexibilidades relacionadas con la formalización de legajos de clientes y con la aplicación de la Resolución N.° 13/2014 por períodos de 12 y 18 meses (nota c.18.4.e).
BCP se resguarda en “secreto bancario”
Al igual que en publicaciones anteriores, nuestro diario nuevamente consultó al BCP sobre estos registros de Ueno, cuyos montos en algunas cuentas específicas encienden alertas dentro del sector financiero. Días atrás, el directorio de la banca matriz se excusó diciendo que el secreto bancario impide que sus miembros den declaraciones.
Ayer, ABC consultó al respecto al superintendente, Holger Insfran, así como al presidente del BCP, Carlos Carvallo, ya que no se les preguntó detalles sobre la operación de un banco, sino sobre las formas de registros contables -de acceso público- que en al parecer despiertan interrogantes sobre la razonabilidad de valoraciones de la entidad.

Mientras Carvallo no respondió, Holger siguió la línea de los directores. “Todos los funcionarios del BCP nos encontramos alcanzados por el deber del secreto”, afirmó.
Y puntualizó: “Si bien sobre los balances de las entidades bancarias del sistema pesa la obligación legal de publicación, la posición institucional es que las operaciones o contratos que integran los saldos del balance, el análisis y valoración supervisora que el órgano de control realice sobre las cuentas que lo integran, así como las medidas que eventualmente el Banco Central pueda exigir a una entidad bancaria resulta información relacionada a la actuación de la entidad en su naturaleza de banco y, por tanto, resulta información al que accede el BCP en el marco del desarrollo de sus funciones y alcanzado por el deber del secreto”.
Ueno dice que no sobrevalora su Software
Asimosmo, ayer recibimos una respuesta del presidente de Ueno Bank, Juan Gustale, a través de una carta enviada a la dirección del diario. ABC solicitó una entrevista y desde el área de comunicación de la compañía nos respondieron que la van a gestionar. No obstante, no hubo retorno al respecto al cierre de esta nota.
Transcribimos el contenido que, según la entidad, “corresponde precisar”:
“La inversión en tecnología en general, tratándose de un banco basado en un modelo de negocios eminentemente digital, va mucho más allá de una mera inversión en un core bancario, y contempla un abanico amplio de numerosas inversiones en canales digitales, aplicativos móviles, productos y servicios innovadores, entre otros”, dijo.

Sobre la Resolución SB.SG. N.º 00105/2024 del BCP, señaló que “no establece un umbral monetario que, por el solo monto de una inversión, determine automáticamente su registro en la subcuenta ‘Softwares – Inversiones Mayores’. El tratamiento previsto por dicha normativa se encuentra vinculado a inversiones cuya vida útil justifique una amortización superior a cinco años y requiere la correspondiente autorización del regulador”.
Y añadió: “En este sentido, solicitamos que se precise cuál sería la obligación concreta presuntamente incumplida y, en particular, cuál es la evidencia que sustenta que los activos cuestionados estarían siendo amortizados por un plazo superior a cinco años sin la autorización correspondiente”.
La nota sigue diciendo que “el saldo de G. 761.444 millones registrado en “Bienes Intangibles – Sistemas” corresponde a una cuenta contable específica. Los estados financieros auditados de ueno bank distinguen expresamente esta partida de los ‘Cargos Diferidos Autorizados por el BCP’, por lo que se trata de conceptos distintos y con tratamientos contables diferenciados”.
También hizo referencia a las comparaciones realizadas con otras entidades y con el precio ofertado para la implementación de un core bancario. “Consideramos importante señalar que la diferencia de magnitud, por sí sola, no permite concluir que exista una sobrevaloración. Un core bancario constituye un componente dentro de un ecosistema tecnológico mucho más amplio y, por ello, cualquier comparación requiere considerar el alcance de los activos y proyectos involucrados, su arquitectura, antigüedad, vida útil y amortización”, señaló.
Habló de la inversión tecnológica de la compañía: “Durante los últimos 18 meses, ueno bank ha destinado US$ 120 millones a tecnología, una inversión concentrada en este periodo, pero orientada a construir capacidades que trascienden ese horizonte y acompañan el crecimiento y la evolución del banco en el largo plazo. Esta inversión comprende procesamiento, nube, ciberseguridad, biometría, onboarding digital, pagos y otras capacidades que hoy sostienen una operación de más de 3 millones de clientes y más de 70 millones de transacciones mensuales, y que permiten dimensionar las necesidades tecnológicas propias de una operación principalmente digital”.
Y finalmente, mencionó otros puntos publicados: “En cuanto a la eventual capitalización de gastos de mantenimiento, la normativa establece que el mantenimiento corriente debe ser reconocido como gasto. Sin embargo, las publicaciones mencionadas no identifican una partida, concepto o monto concreto que haya sido indebidamente capitalizado. Por ello, agradeceremos que este punto sea aclarado, a fin de evitar que una hipótesis pueda ser interpretada como un incumplimiento acreditado”.
“Cabe señalar, además, que durante 2025, ueno bank reconoció G. 108.483,9 millones en amortización de sistemas, conforme surge de sus estados financieros auditados, dato relevante para cualquier análisis sobre el tratamiento contable y temporal de estas inversiones”, puntualizó la nota.
