La gran manzana

Portada de la revista Puck, 5 de octubre de 1910.
Portada de la revista Puck, 5 de octubre de 1910.Archivo, ABC Color

En la portada de la revista satírica estadounidense Puck del 5 de octubre de 1910 vemos cómo el avión de uno de los hermanos Wright se ha estrellado contra un manzano, bajo el cual el ilustre matemático y físico inglés Isaac Newton, con el golpe, acaba de descubrir la gravedad. Esta caricatura, obra de Louis M. Glackens (1866-1933), demuestra que el golpe en la cabeza se volvió, en algún momento, inseparable de la famosa historia de la manzana que inspiró, según este relato, la ecuación más famosa del mundo.

La historia de la manzana –sin el golpe– se la contó el propio Newton a su amigo William Stukeley, según este dice en su biografía de 1752 Memoirs of Sir Isaac Newton’s life:

«Después de comer, estando el tiempo cálido, fuimos al jardín a tomar el té a la sombra de unos manzanos, solos él y yo. Entre otras cosas, me dijo que en esa misma situación se le había ocurrido la noción de gravitación. Fue sugerida por la caída de una manzana cuando estaba sentado en actitud contemplativa. ¿Por qué la manzana siempre desciende hasta el suelo perpendicularmente? se preguntó. ¿Por qué no va hacia otro lado, o hacia arriba? Seguramente, la razón es que la tierra la atrae. Debe existir una potencia de atracción en la materia: y la suma de la potencia de atracción de la tierra debe estar en el centro de la tierra, y no en otro lado de la tierra. Por eso esta manzana cae perpendicularmente, es decir, hacia el centro de la tierra (...) Hay una potencia, como esa que aquí llamamos gravedad, que se extiende a todo el universo».

(William Stukeley: Memoirs of Sir Isaac Newton’s life (1752), Londres, A. Hastings White, Taylor y Francis, 1936).

PUBLICIDAD

La historia de la manzana también la cuenta Voltaire –también sin el golpe– en 1733 en sus Lettres sur les Anglais y en 1741 en la segunda edición de Eléments de la Philosophie de Newton. ¿Y el golpe en la cabeza? Quizá haya sido Leonhard Euler, en una carta del 3 de septiembre de 1760 a Friederike Charlotte de Brandenburg-Schwedt, el primero que lo mencionó:

«Si Newton no hubiera estado descansando en un jardín debajo de un manzano, y si no le hubiera caído una manzana, por azar, en la cabeza…».

Las cartas del matemático suizo a la princesa fueron publicadas en 1768 con el título de Lettres a une princesse d’Allemagne sur divers sujets de physique & de philosophie. Un libro tan conocido que cabe postularlo como posible fuente original del manzanazo.

juliansorel20@gmail.com

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD