Osteoporosis: síntomas, causas y cómo prevenir una enfermedad que debilita los huesos

Modelo de osteoporosis.
Modelo de osteoporosis.Shutterstock

La osteoporosis, una enfermedad silenciosa que compromete la salud ósea, afecta a millones. Con factores de riesgo emergentes y síntomas sutiles, reconocerla a tiempo es clave para prevenir fracturas y deterioro en mujeres y hombres.

Un desequilibrio biológico: cuando se pierde más hueso del que se forma

El hueso no es un material inerte. Todo el tiempo se renueva mediante un recambio coordinado: células que reabsorben hueso viejo (osteoclastos) y células que construyen hueso nuevo (osteoblastos). La osteoporosis aparece cuando ese equilibrio se desplaza durante años hacia la pérdida neta de masa y, sobre todo, de “calidad” del hueso (microarquitectura), volviéndolo más poroso y quebradizo.

Mujer con dolor, debilidad o fragilidad en la muñeca.
Mujer con dolor, debilidad o fragilidad en la muñeca.

La caída de estrógenos tras la menopausia acelera esa reabsorción; con la edad también disminuye la formación ósea. Se suman factores que reducen el “material de construcción” (calcio, vitamina D y proteínas), alteran hormonas, o aumentan la inflamación y el riesgo de caídas.

Primeros síntomas de osteoporosis: por qué suele pasar desapercibida

En etapas iniciales, la osteoporosis suele no dar síntomas. Las señales más frecuentes aparecen tarde y a menudo se confunden con “cosas de la edad”: pérdida de altura, encorvamiento progresivo, dolor de espalda por fracturas vertebrales y fracturas por fragilidad (por una caída leve o incluso un esfuerzo cotidiano) en muñeca, columna o cadera.

Quién tiene más riesgo de desarrollarla

El riesgo aumenta en mujeres posmenopáusicas y en personas mayores, pero también en varones con edad avanzada.

Mujer con dolor, debilidad o fragilidad en la rodilla.
Mujer con dolor, debilidad o fragilidad en la rodilla.

Influyen antecedentes familiares, bajo peso, sedentarismo, tabaquismo, consumo alto de alcohol, menopausia precoz, y enfermedades o tratamientos que aceleran la pérdida ósea (por ejemplo, uso prolongado de corticoides, alteraciones tiroideas, mala absorción como celiaquía).

Prevención: qué sí cambia la biología del hueso

En gran medida, sí, se puede prevenir la osteoporosis. La estrategia combina “cargar” el hueso con estímulos mecánicos y asegurar nutrientes.

Mujer con dolor, debilidad o fragilidad en la muñeca.
Mujer con dolor, debilidad o fragilidad en la muñeca.

Los alimentos que fortalecen los huesos son los que aportan calcio y proteínas de forma sostenida: lácteos o alternativas fortificadas, pescados con espinas comestibles (sardinas), legumbres, frutos secos y verduras de hoja verde.

La vitamina D es clave para absorber calcio; puede requerir suplementación según indicación médica. También ayuda moderar exceso de sal y bebidas azucaradas, que suelen desplazar opciones nutritivas.

Médico sostiene un estudio de los huesos.
Médico sostiene un estudio de los huesos.

En ejercicio, lo más útil para prevenir osteoporosis es el trabajo con impacto moderado y fuerza: caminar rápido, subir escaleras o bailar, más entrenamiento de resistencia (pesas, bandas) 2–3 veces por semana.

El componente de equilibrio (como tai chi) reduce caídas, un eslabón crítico de las fracturas.

Cuándo hacerse una densitometría

La densitometría (DEXA) se indica de rutina en mujeres desde los 65 años y en varones desde los 70. También antes si hay factores de riesgo, si ocurrió una fractura por fragilidad, o si se usan corticoides por tiempo prolongado.

En la consulta, herramientas como FRAX ayudan a decidir el momento del estudio y la necesidad de tratamiento.