Un desequilibrio biológico: cuando se pierde más hueso del que se forma
El hueso no es un material inerte. Todo el tiempo se renueva mediante un recambio coordinado: células que reabsorben hueso viejo (osteoclastos) y células que construyen hueso nuevo (osteoblastos). La osteoporosis aparece cuando ese equilibrio se desplaza durante años hacia la pérdida neta de masa y, sobre todo, de “calidad” del hueso (microarquitectura), volviéndolo más poroso y quebradizo.

La caída de estrógenos tras la menopausia acelera esa reabsorción; con la edad también disminuye la formación ósea. Se suman factores que reducen el “material de construcción” (calcio, vitamina D y proteínas), alteran hormonas, o aumentan la inflamación y el riesgo de caídas.
Lea más: Fractura de pene: cuándo y por qué se puede dar y qué hacer inmediatamente
Primeros síntomas de osteoporosis: por qué suele pasar desapercibida
En etapas iniciales, la osteoporosis suele no dar síntomas. Las señales más frecuentes aparecen tarde y a menudo se confunden con “cosas de la edad”: pérdida de altura, encorvamiento progresivo, dolor de espalda por fracturas vertebrales y fracturas por fragilidad (por una caída leve o incluso un esfuerzo cotidiano) en muñeca, columna o cadera.
Quién tiene más riesgo de desarrollarla
El riesgo aumenta en mujeres posmenopáusicas y en personas mayores, pero también en varones con edad avanzada.

Influyen antecedentes familiares, bajo peso, sedentarismo, tabaquismo, consumo alto de alcohol, menopausia precoz, y enfermedades o tratamientos que aceleran la pérdida ósea (por ejemplo, uso prolongado de corticoides, alteraciones tiroideas, mala absorción como celiaquía).
Lea más: Deficiencia de hierro: síntomas sutiles que pueden afectar tu energía y rendimiento diario
Prevención: qué sí cambia la biología del hueso
En gran medida, sí, se puede prevenir la osteoporosis. La estrategia combina “cargar” el hueso con estímulos mecánicos y asegurar nutrientes.

Los alimentos que fortalecen los huesos son los que aportan calcio y proteínas de forma sostenida: lácteos o alternativas fortificadas, pescados con espinas comestibles (sardinas), legumbres, frutos secos y verduras de hoja verde.
La vitamina D es clave para absorber calcio; puede requerir suplementación según indicación médica. También ayuda moderar exceso de sal y bebidas azucaradas, que suelen desplazar opciones nutritivas.

En ejercicio, lo más útil para prevenir osteoporosis es el trabajo con impacto moderado y fuerza: caminar rápido, subir escaleras o bailar, más entrenamiento de resistencia (pesas, bandas) 2–3 veces por semana.
El componente de equilibrio (como tai chi) reduce caídas, un eslabón crítico de las fracturas.
Lea más: Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, una enfermedad que avanza en brotes y remisiones
Cuándo hacerse una densitometría
La densitometría (DEXA) se indica de rutina en mujeres desde los 65 años y en varones desde los 70. También antes si hay factores de riesgo, si ocurrió una fractura por fragilidad, o si se usan corticoides por tiempo prolongado.
En la consulta, herramientas como FRAX ayudan a decidir el momento del estudio y la necesidad de tratamiento.
