Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?

Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?
Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?Shutterstock

Peinarse, ver pelos en la almohada o notar que la raya se ensancha puede activar una alarma íntima: la sensación de estar cambiando sin haberlo elegido. En el Día Mundial del Pelado, te contamos qué explica la caída del cabello y por qué no afecta a todos por igual.

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Cada 7 de octubre, el Día Mundial del Pelado pone en primer plano una experiencia común, pero vivida de manera muy distinta. Para algunas personas, perder pelo es un cambio estético sin mayor peso; para otras, toca la autoestima, la imagen corporal o el temor a verse “más grandes” de golpe.

Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?
La causa más frecuente es la alopecia androgenética, conocida como calvicie común.

La causa más frecuente es la alopecia androgenética, conocida como calvicie común. No depende de una mala rutina de lavado ni de usar gorra: intervienen, sobre todo, la genética y la sensibilidad de los folículos pilosos a las hormonas andrógenas.

¿Por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?

La clave no es tener más o menos testosterona. En la alopecia androgenética, determinados folículos son más sensibles a la dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona. Con el tiempo, esa interacción acorta la fase de crecimiento del pelo: el cabello se vuelve más fino, corto y menos pigmentado, hasta que el folículo puede dejar de producir fibras visibles.

Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?
En la alopecia androgenética, determinados folículos son más sensibles a la dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona.

La predisposición se hereda a través de múltiples genes, tanto del lado materno como paterno. Por eso, dos hermanos pueden tener recorridos capilares muy diferentes. También influyen la edad, los cambios hormonales y el patrón propio de cada folículo.

En los varones suele comenzar con retroceso en las entradas o pérdida de densidad en la coronilla. En las mujeres, es más habitual advertir un afinamiento general o una raya central más ancha, aunque los patrones pueden variar.

No toda caída de pelo es calvicie genética

Encontrar más cabello de lo usual en el cepillo no siempre significa alopecia androgenética.

Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?
No toda caída de pelo es calvicie genética.

El pelo atraviesa ciclos naturales y puede caer de forma transitoria tras una fiebre alta, una cirugía, un parto, una pérdida de peso rápida o períodos de estrés físico intenso. Este fenómeno, llamado efluvio telógeno, puede aparecer meses después del desencadenante.

También existen causas autoinmunes, como la alopecia areata; déficits nutricionales; alteraciones tiroideas; efectos de medicamentos y daños por peinados muy tirantes, que pueden producir alopecia por tracción. Una caída súbita, localizada, con picazón, dolor o descamación merece consulta dermatológica.

El pelo como señal de identidad

La inquietud no se explica solo por la estética. El cerebro usa la apariencia como una señal rápida de identidad y pertenencia: verse distinto en el espejo puede generar una sensación de falta de control.

Además, la cultura asocia el cabello con juventud, salud, feminidad o virilidad, ideas que pesan aunque una persona no las comparta de forma consciente.

Día Mundial del Pelado: ¿por qué algunas personas se quedan calvas y otras no?
Algunas personas incorporan la calvicie a su imagen con naturalidad.

Esa presión no afecta a todo el mundo igual. Algunas personas incorporan la calvicie a su imagen con naturalidad; otras atraviesan ansiedad, vergüenza o evitan fotos y encuentros sociales. Nombrar esa incomodidad sin dramatizarla permite distinguir entre un cambio corporal esperable y un malestar que necesita acompañamiento.

Los tratamientos disponibles dependen del diagnóstico y deben evaluarse con un profesional. En paralelo, la conversación sobre la calvicie puede correr el foco de la exigencia de “recuperar” una apariencia anterior: perder pelo no define la salud, la edad ni el valor personal de quien se mira al espejo.