Luis Bello (ANR-cartista), intendente de Asunción, se jacta en sus redes sociales de que, en 2026, la limpieza de la ciudad será su prioridad. Mientras tanto, la capital se inunda de basuras debido al deficiente servicio de recolección de residuos. Así lo denuncian vecinos de Trinidad, Mburucuyá, Virgen de la Asunción, Pinozá y San Vicente.
Carmen Trinidad, vecina de la calle Domingo Bañuelos, del barrio Virgen de la Asunción, reportó a ABC que anteriormente el recolector de basuras pasaba tres veces por semana - lunes, miércoles y viernes-, pero “hace como dos meses que ya no viene más con esa regularidad, sino cada ocho días”, dijo.
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Además, dijo que entre Navidad y Año Nuevo, los recolectores tardaron una semana en volver a pasar por su casa. “Es impresionante. Allá en el fondo hay una calle sin salida, donde la basura está llena de gusanos, me contaron mis vecinas”, expresó.

La vecina reclamó que, pese a estar al día con sus tributos, los vecinos del barrio tengan que estar padeciendo este tipo de malos ratos por falta de un servicio básico para la ciudad. “No es justo que paguemos el impuesto y no viene y se amontona todo”, dijo.
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Crisis financiera
María Ruiz, quien vive hace 50 años sobre la calle Teniente Molinas, también de Virgen de la Asunción, reclamó que por su casa ya no pasan los recolectores, pese a que la comisión vecinal del barrio realizó los reclamos. “Después de eso vino una sola vez y después ya no volvieron, miren toda la basura que hay”, expresó.
Ruiz responsabilizó a la situación financiera de la Municipalidad, heredada de la gestión de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), de las actuales condiciones del servicio.
Reinaldo Báez, vecino de toda la vida del mismo barrio, coincidió en señalar que, las pocas veces que pasan los camiones recolectores, realizan una limpieza “selectiva” de la zona.

“Algunas veces entran sobre Teniente Molina, algunas veces sobre Domingo Bañuelo nomás y dejan una parte sin llevar la basura”, dijo y aclaró que sobre esta última calle, los camiones no ingresan a un sector donde la calle no tiene salida.
Otros barrios
El déficit en la recolección de residuos se extiende a los vecinos barrios de Trinidad y Mburucuyá. En este último, sobre la calle Congreso de Colombia esquina Capitán Vicente Suárez, en inmediaciones de la histórica plaza Ycuá Francia, los vecinos reclaman también la falta de recolección hace varios días.

Pese a albergar exclusivos ejes inmobiliarios, como el de la avenida Molas López o el de la avenida Santísima Trinidad, con alta carga impositiva, el barrio Mburucuyá hoy no recibe la mejor atención municipal en cuanto a sus servicios.
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Además de la basura que se acumula en las veredas, las calles internas como Congreso de Colombia, muestran hoy enormes y profundos cráteres que dificultan seriamente la interconectividad del barrio entre las principales avenidas.

La crisis de la basura se extiende también a otros barrios alejados de la ciudad, como Pinozá y San Vicente. La importantísima avenida Fernando de la Mora, que hoy separa a estos barrios, se convirtió en un vertedero irregular a la vista de todos. Incluso, frente a conocidos centros comerciales de la zona, hay montañas de basura.
Prioridad, para la foto
En los primeros días de 2026, en sus redes sociales, el intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-cartista), se jactó de que “el aseo urbano es la prioridad” de su gestión y de haber reforzado la recolección en distintos barrios de Asunción, con un "operativo especial para poner al día el servicio y recuperar la regularidad que los vecinos merecen”.
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Lejos del autobombo del intendente, Bello parece no encontrar la salida a la crisis que dejó el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) gestión a la que sostuvo. Rodríguez pagó casi G. 27.400 millones que por 24 camiones nuevos para la Dirección de Servicios Urbanos, al cierre de su gestión, Nenecho entregó la mayoría de la flota sobre tacos.

El sindicato de obreros municipales (Sinoema), incluso, denunció el lucrativo negocio del alquiler de camiones y una eventual intención de privatizar el servicio. Durante su gestión, Rodríguez adjudicó el alquiler de camiones a las firmas El Palacio SA, representado por Roque Vidal Gaona, por G. 13.208 millones, y Depósito San Cristóbal, representado por Bernarda González Morínigo, por G. 23.446 millones.
Lo que dijo el interventor
A los altos costos del servicio de alquiler de camiones recolectores se suman posibles irregularidades, producto de la falta de control efectivo. Carlos Pereira, interventor de la gestión de Nenecho, menciona en su informe final que el exintendente dilapidó cerca de G. 13.000 millones de los bonos G8 en labores, insumos y servicios, sin aparente respaldo. Entre esos servicios “fantasma” está el alquiler de recolectores de basura.
Pereira reportó que las órdenes de trabajo para la utilización de esos vehículos carecían de datos básicos, como nombre del operador, trabajo asignado y otros. Agregó que “los choferes realizan jornadas continuas de trabajo sin pausa” de casi 12 horas diarias, ”sin intervalo de descanso, lo que no resulta razonable desde el punto de vista operativo y humano”.
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El interventor reportó “terribles prácticas ilegales”, incluido el uso de una “cuenta única”, mediante el cual la administración de Rodríguez justificó el monumental desvío de G. 512.000 millones de bonos que debían ser para obras, pero fueron usados en salarios y otros gastos corrientes.
Rodríguez renunció a la intendencia el 22 de agosto, minutos antes de la presentación del contundente informe final del interventor y ante la inminencia de su destitución. “Nenecho” enfrenta ahora, por lo menos ocho procesos judiciales, incluyendo una acusación formal por lesión de confianza y asociación criminal en la causa de los “detergentes de oro”.
