El Ministerio de Salud Pública (MSPyBS), bajo la administración de María Teresa Barán, obtuvo una calificación de “No Cumplido” en el reciente Informe de Evaluación del Plan de Mejoramiento emitido por la Contraloría General de la República (CGR) en diciembre de 2025.
El reporte revela que la institución apenas alcanzó un 49% de cumplimiento global, con un promedio de 0,99 puntos, que equivale a que no hay propuesta de mejora o la acción es nula, situándose así por debajo del umbral mínimo de aprobación.
En 2024, la evaluación del Plan de Mejoramiento, también arrojó un promedio bajo, de tan solo 0,94%, con un 47% de cumplimiento. La comparativa muestra cifras casi idénticas, es decir, que no ha mejorado en nada.
A pesar de que el Ministerio de Salud presentó actividades de mejora para 56 de las 57 observaciones iniciales en 2025, la CGR determinó un “cumplimiento parcial” en la mayoría, debido a que la entidad no remitió los documentos de respaldo que acrediten la ejecución real de dichos trabajos.
Salud Pública: radiografía de un sistema con fallas críticas
El informe, que consta de 57 observaciones en 41 páginas, detalla vulnerabilidades que afectan desde la transparencia contable hasta la seguridad de los medicamentos.
<b>1. Caos contable y bancario: Saldos “fantasma” y falta de conciliación</b>
La auditoría reveló una desconexión alarmante entre los registros del Ministerio de Salud y la realidad financiera.
- Diferencias en Libros: Los saldos reportados no coinciden con las conciliaciones bancarias, lo que significa que el Ministerio de Salud no tiene certeza total de cuánto dinero dispone o en qué se ha ejecutado realmente.
- Entidades afectadas: Esta vulnerabilidad es especialmente grave en el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (Senasa) y el Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu, donde la falta de claridad contable impide una rendición de cuentas transparente.
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<b>2. Inventario “de papel”: Vehículos olvidados y bienes sin control</b>
El control del patrimonio físico del Ministerio de Salud presenta un desorden administrativo crónico. La CGR constató que lo que figura en los sistemas informáticos no tiene reflejo en los depósitos físicos.
- El caso Senasa: Se detectó que vehículos que están en desuso o como “chatarra” desde el año 2012 siguen figurando como activos operativos en el inventario. Esto infla artificialmente el patrimonio de la institución.
- Bienes anónimos: Una gran cantidad de muebles y equipos carecen de códigos identificatorios o etiquetas patrimoniales, lo que facilita el extravío o la sustracción de bienes estatales sin dejar rastro.

<b>3. Crisis de medicamentos: Vencimientos y seguridad vulnerada</b>
Esta es quizás la falla más sensible, pues afecta directamente la atención al ciudadano que acude a los hospitales públicos y se retira sin los fármacos recetados. La Autoría determinó que el descontrol en los Parques Sanitarios es total.
- SICIAP vs. Realidad: Existe una brecha crítica entre el stock de medicamentos que marca el sistema informático (SICIAP) y lo que realmente hay en los estantes, registrándose tanto faltantes como sobrantes inexplicables.
- Fármacos vencidos: Se hallaron lotes masivos de medicamentos vencidos que no fueron dados de baja contable ni gestionados para su canje con los proveedores, ocupando espacio y representando una pérdida económica neta.
- Acceso irregular: En el Parque Sanitario de Mariano Roque Alonso II, la CGR confirmó que personas ajenas al Ministerio de Salud (terceros no identificados) realizan tareas de estibaje y preparación de lotes médicos, incluso fuera del horario laboral, exponiendo la integridad de los fármacos.

<b>4. Anticipos “perdidos”: Dinero público en manos de contratistas</b>
El Ministerio de Salud ha demostrado una incapacidad preocupante para recuperar fondos públicos de obras fallidas, según el informe de la Contraloría.
- Contratos rescindidos: Se detectaron saldos millonarios en la cuenta “Anticipo a Contratista de Obras” vinculados a proyectos que ya fueron cancelados o rescindidos.
- Pólizas sin ejecutar: A pesar de la rescisión de los contratos, el MSPBS no ha recuperado las pólizas financieras de fiel cumplimiento, dejando el dinero en manos de las empresas y renunciando, en la práctica, a resarcir al Estado por las obras no terminadas.
Distorsionada situación financiera
La observación N° 46 es el punto más crítico del informe de la Contraloría, ya que representa el único caso de “No Cumplimiento” absoluto (nota 0) entre los 57 hallazgos analizados.
La observación se refiere específicamente a deudas no incluidas en los Estados Financieros del Ministerio de Salud al cierre del ejercicio fiscal 2023. En términos contables, esto significa que el Ministerio omitió registrar compromisos financieros u obligaciones de pago que ya habían sido contraídos, lo que impide conocer el pasivo real de la institución, distorsionando la situación financiera que se presenta a la ciudadanía y a los organismos de control.
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A diferencia de las otras 56 observaciones, donde la cartera sanitaria propuso —aunque fuera de manera insuficiente— alguna actividad para corregir el error, en el hallazgo N° 46 no presentó ninguna actividad de mejora.
Ante este escenario, la Contraloría instó a las autoridades del Ministerio de Salud a implementar el plan de forma total y urgente para subsanar las falencias que hoy comprometen la eficiencia y transparencia de la salud pública en el país.
