Comercio informal en Asunción: Shoppings y hoteles sufren inacción de la Municipalidad

Mujer revisando su teléfono entre otras personas, con banderas argentinas y luces decorativas en un entorno urbano.
Puestos comerciales informales ubicados sobre la calle Quesada, en Villa Morra, sin la autorización de los frentistas.Gentileza

Shoppings y hoteles de Villa Morra se suman a las críticas de contribuyentes del Centro Histórico de Asunción contra la gestión del intendente, Luis Bello (ANR-HC), ante el descontrol del comercio informal en la capital.

El descontento por la proliferación de comercios informales en Asunción escala fuera del microcentro y alcanza a otros sectores de la capital. Centros comerciales y empresarios del rubro hotelero denuncian que la falta de control de la Municipalidad de Asunción agrava una situación que ya generaba roces en el Casco Histórico.

La gestión de Luis Bello, bajo cuestionamiento por la falta de ordenamiento

La actual administración municipal, liderada por el intendente, Luis Bello (ANR-HC), enfrenta críticas por permitir el avance de vendedores informales sin un plan técnico de ordenamiento. Los comerciantes señalan que el descontrol se traduce en una competencia desleal que afecta a quienes cumplen con sus obligaciones tributarias.

El desborde informal alcanza zonas comerciales clave

A la denuncia de comerciantes del centro de Asunción, se sumaron centros comerciales, como el Shopping Mariscal, que registra una saturación de puestos callejeros en sus inmediaciones. Walter Carciotto, gerente general, señaló que el shopping ya presentó formalmente una solicitud de control y despeje de la vía pública sobre las calles Quesada y Roque González, donde la presencia creciente de vendedores ambulantes viene dificultando la circulación en la zona.

Hombre en suéter claro junto a carro blanco con camisetas de fútbol, mientras otro observa. Árboles y luces decorativas en el fondo.
Centros comerciales reportan que clientes y empleados sienten incomodidad ante la presencia de estos puestos irregulares.

Esta ocupación del espacio público se repite en plazas y veredas aledañas, impacta no solo en el tránsito, sino que en ocasiones genera cierto descontento entre visitantes y empleados del establecimiento, quienes han manifestado sentirse incómodos al transitar por esa franja de la vía pública. “Simplemente buscamos que el entorno del shopping sea agradable y tranquilo para todos, como corresponde a cualquier espacio público”, expresó Carciotto.

Hoteleros advierten sobre el impacto negativo en la imagen turística

Pero el impacto negativo no es visto solo por los comercios frente a los cuales se instalan estos puestos de venta informal, sino también por hoteles de la zona que manifiestan daños colaterales.

Alexa Vuckovich, directora del Hotel La Misión, establecimiento vecino del Shopping Mariscal, señaló que “si bien no es una situación que vivamos puntualmente sobre las veredas del hotel, si la vemos a diario en las inmediaciones: sobre las veredas del shopping, la plaza y distintos puntos del barrio”.

Hombre de suéter claro y otro con abrigo oscuro observan camisetas de colores rojo, blanco y azul en un ambiente festivo.
Desde el Shopping Mariscal informaron que ya reclamaron el control a la Municipalidad sin obtener respuesta.

Agregó que, “como hotel, esto termina impactando en la experiencia de nuestros huéspedes, ya que influye en la percepción de seguridad, el orden del espacio público y, en definitiva, en la imagen de ciudad y de país que queremos transmitir a quienes nos visitan”, dijo. “Entendemos que detrás de esta realidad hay una necesidad social y económica que también debe ser atendida. Creemos que el desafío está en construir soluciones que beneficien a todos”, añadió.

Denuncian falta de control municipal en la normativa de frentistas

La normativa municipal que exige la autorización escrita del frentista para la instalación de cualquier vendedor estacionado frente a un local. Los afectados denuncian que, al igual que en el Centro Histórico, en Villa Morra, este requisito se incumple sistemáticamente sin que la Policía Municipal de Vigilancia aplique las sanciones legales correspondientes.

Desde la administración de Luis Bello habían admitido que los operativos ejecutados hasta ahora resultan insuficientes para frenar el desborde actual. Sin embargo, sostienen que los controles se han incrementado y que existe una tendencia a la formalización de vendedores ante la presión de fiscalización.