La directora departamental de Educación de Misiones, Feliza López, informó que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) activó un plan de contingencia para hacer frente a los posibles efectos del fenómeno climático El Niño, cuya mayor incidencia está prevista entre octubre y noviembre.
Señaló que en el departamento ya se elaboró un plan de trabajo para responder ante eventuales afectaciones y mantener el desarrollo educativo.
Explicó que la institución trabaja a través de los equipos de Gestión de Riesgos del MEC, las supervisiones educativas y las comisiones conformadas en cada escuela y colegio para identificar los riesgos que podrían afectar el desarrollo de las clases.
“Solicitamos un informe pormenorizado sobre la realidad de cada institución. Lo primero que debemos garantizar es la seguridad de nuestros niños, jóvenes, docentes y de toda la comunidad educativa”, expresó López.
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Relevamiento incluye condiciones de infraestrutura
Señaló que el relevamiento incluyó el estado de la infraestructura escolar, las condiciones de los techos, los caminos de acceso y la identificación de zonas inundables o de difícil acceso.
Según el diagnóstico realizado por la Dirección Departamental de Educación y las estadísticas disponibles, las zonas con mayor nivel de exposición son Yabebyry, Ayolas y Villa Florida.
También fueron identificadas comunidades de Santa Rosa, como el asentamiento Kaatygue, donde las lluvias intensas podrían generar dificultades para el desarrollo normal de las actividades educativas.
Asimismo, figuran Hugua, Arasape, correspondiente al distrito de San Miguel, Kokuere, una de las compañías más alejadas de San Juan Bautista, y comunidades como Panchito López, donde las precipitaciones abundantes podrían aislar a varias instituciones educativas y afectar el acceso de estudiantes y docentes.
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Escuelas solo se utilizarán como albergues como última alternativa
López indicó que el plan también fue coordinado con la Gobernación de Misiones, los municipios y la Secretaría de Emergencia Nacional, que conformaron mesas de trabajo para definir las acciones que se ejecutarán en caso de una emergencia.
Respecto a la utilización de escuelas como albergues para familias damnificadas, aclaró que esa medida será aplicada únicamente como última alternativa y deberá contar con la autorización del Ministerio de Educación y Ciencias.
“Nosotros, por ley y conforme al Código de la Niñez y la Adolescencia, tenemos la obligación de cuidar hasta el último detalle para salvaguardar la integridad de nuestros niños y jóvenes. La presencia de personas extrañas dentro de las instituciones educativas podría exponerlos a diversas situaciones de riesgo, por lo que habilitar las escuelas como albergues sería la última alternativa”, indicó.
Afirmó que, en caso de que una institución educativa deba ser utilizada como albergue, las clases continuarán mediante la modalidad virtual para asegurar el proceso educativo de los estudiantes.
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Analizan alternativas con Hambre Cero serviría ante suspensión de clases
La directora agregó que también se planteó un plan para mantener la ejecución del programa Hambre Cero en caso de una eventual suspensión de las clases presenciales.
Entre las alternativas analizadas figura la entrega de kits de alimentos a los estudiantes beneficiarios, una medida que requeriría la autorización de la Gobernación y del Gobierno nacional.
López informó que el MEC recomendó a las instituciones educativas aprovechar al máximo esta segunda etapa del año lectivo para avanzar con los contenidos programáticos y las evaluaciones antes del periodo de mayor riesgo climático.
Explicó que la prioridad es desarrollar la mayor cantidad posible de competencias mientras las condiciones permitan la presencialidad, con el objetivo de reducir el impacto de eventuales interrupciones.
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“La recomendación es aprovechar al máximo los días de clases presenciales, priorizando lo pedagógico. La idea es avanzar con los contenidos y realizar las evaluaciones de proceso para que, si llegamos a una situación de emergencia, el impacto sobre el calendario escolar sea el menor posible”, señaló.
La directora expresó además su expectativa de que el fenómeno no tenga la intensidad pronosticada, aunque aseguró que el sistema educativo departamental ya cuenta con un plan para afrontar posibles dificultades y culminar el año lectivo en las comunidades afectadas.
