Las severas tormentas registradas durante el último fin de semana provocaron una inusual caída de granizos de gran tamaño en la capital del país, causando sorpresa y destrozos. Ante este escenario, especialistas en meteorología analizan los factores que desencadenaron este temporal de magnitud excepcional y aclaran si un evento de características similares podría volver a repetirse en el corto plazo en la región.
El fenómeno meteorológico se vio potenciado por el contexto climático actual y la transición de estaciones. Según el análisis de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la presencia del fenómeno El Niño intensifica la severidad de las tormentas en la zona, sobre todo en una época del año caracterizada por abruptos choques de temperaturas entre masas de aire caliente y frío.
Un evento sin precedentes recientes en la capital
Julián Báez, director de la Oficina Regional para las Américas de la OMM, señaló que eventos con este tamaño de piedra no se ven con frecuencia en zonas pobladas. “En los lugares poblados pocas veces se ha visto granizo de este tamaño”, afirmó Báez, al tiempo de recordar que en Asunción no se tienen registros de un fenómeno similar.
“Tengo 59 años y la verdad no recuerdo que haya ocurrido una granizada de este tipo en la capital”, enfatizó el especialista.
Como antecedente comparable en el país, el director de la OMM rememoró un evento violento ocurrido años atrás en el departamento Central. “Tuvimos una situación muy parecida en septiembre del 2013 en la ciudad de Itauguá, donde hubo muchos daños en las viviendas, automóviles, la vegetación, etcétera, con características muy similares a estas”, rememoró.

En cuanto a la influencia del fenómeno climático actual, el experto puntualizó que “El Niño lo que hace es amplificar los efectos de la severidad e intensidad de las tormentas”.
Además, detalló que el fuerte contraste térmico característico del mes de octubre resulta sumamente relevante en el contexto. “Para generar tormentas del tipo que tuvimos, el ingrediente principal es la humedad y el calor. O sea, para que haya inestabilidad en la atmósfera necesitás esas dos condiciones”.
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El proceso de formación y la fuerza del impacto
Respecto al origen físico del granizo, Báez explicó que ocurre dentro de la nube de tormenta conocida como cumulonimbus, la cual posee un gran desarrollo vertical.
“Hay velocidades verticales tan rápidas hacia arriba que llega a niveles de cero grados y ahí ya tenés hielo”, detalló. Agregó que “cuanto más grande sea el granizo, más fuerte es la velocidad de caída, que no permite que ese hielo se derrita a más pequeño”.
Sobre la violencia del impacto sobre la superficie, advirtió el peligro real que representan estas piedras debido a la velocidad que alcanzan en su descenso desde la atmósfera.
“La velocidad de ascenso de una nube es superior a 100 kilómetros por hora. Entonces, debe caer con la misma velocidad. Con certeza, mayor a cien kilómetros por hora cae”, precisó el especialista.

¿Volverá a ocurrir un temporal similar en el corto tiempo?
Respecto a la posibilidad de que se repita una tormenta de este tipo en los próximos días, Báez aclaró que las condiciones están dadas en la región, aunque difícilmente en la misma localidad.
“Es muy poco probable que se vuelva a repetir en Asunción capital, pero sí puede ocurrir en Itauguá, en Cordillera, en cualquier otra ciudad, porque las condiciones para las tormentas severas amplificadas por la situación del Niño están dadas”, precisó.
Finalmente, Báez advirtió que el evento de El Niño continuará activo durante varios meses más y alcanzará su pico más alto a fin de año.
“Estamos, de hecho, con un evento del Niño muy fuerte. Todos los indicadores que manejamos ya están superando inclusive los límites anteriores y se espera que aún continúe intensificándose esa anomalía del Niño con un máximo en diciembre”, concluyó.
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