“No se puede rezar a San Miguel y justificar la corrupción”, advierte la Iglesia al despedir la espada del arcángel

Obispo con manto verde y mitra blanca habla desde un podio con micrófono frente a un altar decorado.
Monseñor Gabriel Escobar, durante la homilía, en la última misa de despedida de la Espada de San Miguel Arcángel, en la Catedral Metropolitana de Asunción.Fernando Romero

En la despedida de la espada de San Miguel Arcángel, monseñor Gabriel Escobar lanzó una dura crítica contra la corrupción y la impunidad en Paraguay, exhortando a las autoridades a servir al pueblo con honestidad.

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Durante su homilía en la Catedral Metropolitana, monseñor Gabriel Escobar Ayala, obispo auxiliar de Asunción y responsable de la Vicaría Episcopal del Norte, remarcó que la devoción a San Miguel Arcángel no puede reducirse a una simple emoción o rito religioso. Advirtió que resulta contradictorio invocar la protección divina mientras se justifican actos de corrupción o la impunidad que tanto perjudican al país.

El obispo cuestionó severamente a quienes utilizan el poder público para enriquecerse a costa del sufrimiento y las carencias del pueblo paraguayo. Asimismo, instó a las autoridades a asumir un compromiso real con la justicia, el desarrollo y la transparencia en la gestión.

En esa línea, Escobar enfatizó que la fe genuina exige un cambio profundo en la vida cotidiana de la sociedad y lanzó una contundente advertencia al señalar. “No podemos rezar a San Miguel para que defienda al Paraguay y, al mismo tiempo, justificar la corrupción cuando beneficia a los nuestros”, afirmó.

Mujeres en la Catedral Metropolitana, una viste atuendo blanco y gafas, acompañadas por otras dos, en un ambiente solemne.
Devotos se acercan a la imagen de la espada de San Miguel Arcángel, en la misa abarrotada de feligreses en la Catedral Metropolitana.

El religioso sostuvo además que el poder público debe estar enfocado en la dignidad humana y el bien común, y no ser utilizado como una herramienta de enriquecimiento o privilegio personal. Al respecto, cuestionó con dureza: “¿Quién puede utilizar el poder público como propiedad personal? ¿Quién puede enriquecerse a costa de las necesidades de un pueblo?“, al tiempo de instar a los administradores de justicia a realizar un sincero examen de conciencia.

Los cinco combates contra la corrupción y la impunidad en Paraguay

Monseñor Gabriel Escobar señaló que las batallas del país deben librarse con valentía moral y firmeza, detallando los siguientes frentes de acción para la sociedad paraguaya:

  • Combate contra la corrupción: Calificó la corrupción como una herida moral que no solo es un problema administrativo, sino que roba oportunidades, debilita las instituciones y desvía recursos vitales destinados a medicamentos, aulas y caminos.
  • Combate contra la indiferencia social: Advirtió que no se puede hablar de protección divina mientras tantas familias sufren la falta de salud, trabajo digno, seguridad social o el abandono de los adultos mayores.
  • Combate contra la violencia y la inseguridad: Exigió espacios de paz que se construyan no solo con medidas de seguridad, sino con educación, empleo, prevención de adicciones y una justicia eficaz que proteja la vida sin caer en el odio.
La espada de San Miguel Arcángel convocó a fieles en Caacupé
La espada de San Miguel Arcángel convocó a fieles en Caacupé
  • Combate contra la división y la mentira: Llamó a recuperar la capacidad de diálogo, evitando que las diferencias políticas se conviertan en enemistades permanentes o que las redes sociales sean espacios de agresión y desinformación.
  • Combate por la esperanza de los jóvenes: Sostuvo que una nación sin horizontes para su juventud pierde su futuro, por lo que urgió al Estado, las familias y las empresas a garantizar oportunidades reales de estudio, trabajo y desarrollo.

Una reliquia histórica que marca un antes y un después en la fe del país

La misa central de este domingo contó con una multitudinaria participación de feligreses que acudieron a la Catedral Metropolitana para dar el último adiós a la venerada reliquia, la espada de San Miguel Arcángel, que visitó el país por primera vez. La jornada de oración y despedida se había iniciado más temprano, con una celebración eucarística a las 09:00, que estuvo presidida por el padre Ricardo Romero, en la que también se congregaron cientos de devotos.

Antes de concluir la ceremonia central y despedir a la reliquia, el obispo recordó que la espada de San Miguel es un signo de la protección divina y la lucha espiritual, pero advirtió que no se le debe atribuir un “poder mágico” ni pensar que su sola presencia resolverá los problemas del país. En ese sentido, enfatizó que la fe y la devoción deben traducirse ineludiblemente en decisiones cotidianas, ciudadanos honestos y un compromiso real con el bien común.

Sacerdote en ornamento verde con incensario humeante en altar decorado, rodeado de otros religiosos en un ambiente solemne.
Monseñor Gabriel bendice la reliquia de San Miguel en la Catedral, durante la celebración eucarística este domingo en honor al santo.

La visita de la espada de San Miguel Arcángel a tierras nacionales es un hecho histórico, sin precedentes, tratándose de la primera vez que esta reliquia salió de custodia, del santuario italiano de Monte Sant’Angelo, para peregrinar al país en el marco de los 50 años de la presencia de los padres miguelitas.

El recorrido por tierras paraguayas llegó este domingo a su momento culminante en la Catedral Metropolitana. Desde su llegada a suelo local el pasado jueves 8 de octubre, el objeto sagrado realizó un emotivo itinerario de fe por diversos templos de Asunción, Caacupé, Villarrica y San Lorenzo, convocando a miles de fieles a su paso.