Las inundaciones terminaron por dispersar toneladas de basura de Cateura a lo largo del Bañado Sur, a tal punto de considerarse que existe un altísimo grado de contaminación en la zona.
La crisis podría ser aún peor, ya que el agua sigue avanzando hacia el vertedero y actualmente está a solo a solo tres metros de la pileta de lixiviado, un líquido extraído de los residuos sólidos con altos niveles de contaminación por metales pesados.
Así lo reconoció María Cristina Morales, ministra de la Secretaría del Ambiente (Seam), quien ayer encabezó una nueva intervención.
Inicialmente, la cartera había señalado que no había riesgo de desastre, pese a las advertencias previas. Sin embargo, tras esta última verificación, la ministra reconoció que incluso se requiere de una declaración de emergencia ambiental.
El pedido de declaración tuvo rápido tratamiento y ayer se aprobó sobre tablas en la Cámara de Diputados. Ahora se espera su estudio en el Senado y su posterior ratificación en el Ejecutivo.
La ministra indicó que se requiere de esta herramienta a fin de que el Estado tenga una intervención más directa en el problema.
“Las condiciones están dadas para una alerta ambiental, para que el Estado pueda asegurar la recuperar del Bañado Sur”, refirió, en contacto con Canal 100.
Al ser abordada sobre las medidas que se tomarán para evitar que el agua llegue a la pileta del lixiviado, indicó que se evalúa trasladar el líquido en contenedores hasta otro depósito.
Igualmente, la empresa responsable del vertedero, Empo, garantizó que se prevé una nueva planta de tratamiento del lixiviado.
La ministra reafirmó que se debe pensar ya en el cierre definitivo del vertedero y el manejo adecuado del lugar, a fin de que -aún luego de su clausura- no represente un riesgo ecológico.
“Queremos asegurarnos de un cierre correcto de Cateura. Ahora vamos a planificar cuál va a ser el tratamiento de ese líquido”, manifestó.
