El pasado de Bacigalupo

Carla Bacigalupo, anunciada como futura ministra de Trabajo por el presidente electo Mario Abdo Benítez, ya fue titular de Justicia del gobierno de Horacio Cartes. El caso Pavão le costó el cargo.

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El 7 de enero del 2016, Bacigalupo juró como ministra de Justicia, en reemplazo de Sheila Abed, y desde el principio anunció cambios en el sistema penitenciario y en las políticas de reinserción social de las personas privadas de libertad.

Uno de los grandes problemas del país, el hacinamiento de las cárceles, era su principal preocupación, según aseguraba en esos días. Poco después de su juramento planteó la posibilidad de utilizar los cuarteles militares como cárceles, para reducir la grave situación de  las penitenciarías. Esta propuesta nunca prosperó.

Entre sus primeras acciones al frente de la cartera de Justicia, anunció la construcción de tres nuevos recintos penitenciarios (actualmente en proceso de licitación parado) y el cierre de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, que pasaría a convertirse en un museo. Esta sigue siendo hoy la principal cárcel del país, con un elevado nivel de superpoblación.

Durante su administración se creó la marca penitenciaria Muä, bajo la cual se empezó a formalizar la venta de los artículos y artesanías creadas en las cárceles por las personas que formaban parte de los programas de reinserción. Esto, sumado a la destitución de planilleros, la erigían como una ministra de destacada actuación.

Cuatro meses después de su nombramiento, fue salpicada por su primera polémica. Se autoasignó un viático de G. 5.161.548 por un viaje a la India realizado entre 9 y el 15 de marzo para participar del “Festival Mundial de la Cultura” de la fundación “El Arte de Vivir”, que lidera el gurú Sri Sri Ravi Shankar. Después de que ABC hiciera una publicación al respecto, decidió devolver el viático, pese a asegurar que no lo había usado y que ya lo había devuelto.

Desde el 7 de enero, día en que asumió, hasta mediados de abril, Bacigalupo ya había realizado tres viajes al exterior: a Panamá, de cuatro días, a la India, por siete, y a España, por seis.

Menos de siete meses después de convertirse en ministra, fue echada por Horacio Cartes tras incumplir su orden de trasladar al narcotraficante Jarvis Chimenes Pavão de la Penitenciaría de Tacumbú a la Agrupación Especializada, adonde van los reclusos considerados más peligrosos.

Luego de que Bacigalupo fuera depuesta como ministra, se desnudó otra polémica: la celda VIP en que habitaba el poderoso narcotraficante brasileño en Tacumbú, con área de recreación, televisión LCD, servicio de cable, biblioteca, un moderno comedor y ropa deportiva, entre otros lujos que permanecían ocultos bajo las propias oficinas administrativas.

Incluso se habló de que el capo narco daba de comer a más de un centenar de reclusos y hasta había solventado numerosas mejoras dentro del penal. Esto no podía ser desconocido por Bacigalupo, ya que antes de asumir como ministra era viceministra de Política Criminal y encabezaba todo el sistema penitenciario desde la asunción de Cartes al poder.

La futura miembro del gabinete de Marito atribuyó entonces su salida a lo acontecido con Pavão y dijo que se trató de una cuestión machista la decisión adoptada por el mandatario.

Esta mañana, Bacigalupo fue anunciada como ministra de Trabajo por el presidente electo, Mario Abdo Benítez.

Carla es hermana de Marcela Bacigalupo, actual ministra de Turismo del gobierno de Horacio Cartes. 

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