Bajo el amparo del Decreto N° 5154/2025, se ha puesto en marcha una herramienta de gestión para que las empresas paraguayas transformen pasivos contingentes en compromisos financieramente administrables.
Esta iniciativa de la DNIT estará vigente hasta el 31 de agosto de 2026 y se fundamenta en un esquema de tasa de interés del 0% para el financiamiento de deudas. Este beneficio aplica a obligaciones mensuales vencidas hasta diciembre de 2023 y ejercicios anuales cerrados al cierre de ese mismo año.
Al cierre de diciembre de 2025 la DNIT tuvo un crecimiento en sus recaudaciones del 8,5% anual, lo que representa G. 42.250.141 millones, mientras enero cerró con una recaudación de impuestos internos de US$ 284 millones, un aumento del 10% en comparación al 2025.
La propuesta tiene como objetivo facilitar el cumplimiento tributario sin que el costo del dinero se convierta en una barrera para la formalización.
Gestión de recaudación de la DNIT
La táctica de la DNIT con este decreto no es meramente administrativa; es una respuesta pragmática a la acumulación de deudas antiguas que, debido a los recargos moratorios, terminan volviéndose impagables para el contribuyente.
Al eliminar el componente de interés, la Administración Tributaria busca incentivar la salida de la mora y la resolución de conflictos jurídicos que pueden extenderse por tiempos largos.
El esquema financiero presenta una flexibilidad, estructurada según el volumen de la deuda:
Entrega inicial: Pago del 10% del total adeudado para acceder al régimen.
Tramos de pago: Deudas hasta G. 500 millones hasta 24 cuotas y las que superen dicho monto hasta 36 cuotas.
Casos excepcionales: Obligaciones que sobrepasen los G. 1.000 millones deben tener aprobación del director nacional y plazos superiores a los tres años.
Además del alivio financiero, la DNIT utiliza la reducción de sanciones como incentivo de cobro. El decreto prevé también un descuento del 50% en multas por defraudación para quienes opten por el pronto pago, pago inmediato o la formalización de facilidades de pago.
En procesos de fiscalización en curso, el allanamiento del contribuyente permite la aplicación de la sanción mínima prevista, brindando previsibilidad jurídica y reduciendo la exposición ante litigios prolongados.

Fomento a la formalización y gobernanza corporativa
Desde la óptica del sector privado, este régimen trasciende el ahorro de intereses; se posiciona como una oportunidad estratégica para elevar los estándares de gobernanza y transparencia corporativa.
En un ecosistema empresarial cada vez más exigente, un doble grado de inversión, y una inversión extranjera latente, mantener una conducta fiscal intachable es un requisito sine qua non para aplicar estrategias de crecimiento sostenible.
El impacto se refleja en pilares de la gestión empresarial:
Optimización del flujo de caja: Al eliminar los intereses moratorios y permitir cuotas fijas a largo plazo, las empresas pueden integrar la deuda tributaria en su planificación financiera sin comprometer capital operativo.
Mejora de perfil ante el mercado: La regularización de deudas firmes o en gestión de cobro mejora automáticamente los indicadores de cumplimiento ante entidades bancarias e inversionistas, facilitando el acceso a crédito.
Oportunidades de Negocio: Estar al día con el fisco elimina las trabas para participar en contrataciones públicas, licitaciones internacionales y procesos de expansión o fusiones.
Mitigación de riesgos: Permite cerrar procesos legales, permitiendo que la alta dirección se enfoque en el core business en lugar de gestionar líos fiscales.
Este beneficio no es permanente y quienes no se acojan a él quedarán sujetos a los recargos del régimen general. El plazo vence en agosto de 2026, abriendo una ventana de formalización para que el tejido empresarial paraguayo fortalezca su trazabilidad y seguridad jurídica dentro del sistema tributario nacional.









