El pasado 30 de septiembre, la noticia llegó a Asunción con sabor agridulce. Fitch Ratings ratificó la calificación soberana de Paraguay en BB+ y mantuvo la perspectiva positiva.
Elogió el crecimiento de 6,6% en 2025, pero el premio mayor, el tercer grado de inversión, quedó en stand by y el país con varios pendientes que resolver.
Inversión en pocos lugares
El World Investment Report 2026 de la UNCTAD (ONU Comercio y Desarrollo) muestra una recuperación tras dos años de caída. La mejora es desigual, las economías desarrolladas recibieron 11% más y las economías en desarrollo solo 2% más.
El dinero se concentró en sectores como semiconductores, inteligencia artificial, energía limpia y minerales críticos, casi la mitad de los proyectos nuevos anunciados en el mundo.
América Latina con más dinero, pero con menos ideas
La región sumó US$ 188.000 millones y el motor fue Sudamérica. Pasó de US$ 110.000 a 132.000 millones (+20%). Centroamérica creció 2%, hasta US$ 52.000 millones, y el Caribe retrocedió -2%.
En el sur, Brasil concentró la mayor parte del alza, pasó de 63.000 a 77.000 millones (+23%) de dólares. México sumó US$ 41.000 millones (+8%). Ambos países tienen cerca de dos tercios del total de inversión de la región.
La alerta está en los anuncios de proyectos nuevos que cayeron de US$ 170.000 millones a menos de 120.000 millones. Un solo proyecto, el centro de datos de ByteDance en Brasil, de US$ 41.000 millones, representó el 43% de todo lo anunciado en la región.

La inversión pasó del galpón al servidor
El foco de la inversión cambió de mirada. En los anuncios, los servicios subieron de US$ 64.000 a 81.000 millones, impulsados por centros de datos e infraestructura digital.
La manufactura cayó de US$ 92.000 a 31.000 millones, y la minería y los hidrocarburos bajaron de US$ 15.000 a 7.000 millones. El capital que llega a la región busca energía y conectividad más que fábricas (Gráfico 1).
La calificación no decide el monto
Chile, Uruguay, México y Perú tienen grado de inversión con las tres agencias. Paraguay lo tiene con dos y Colombia, con una.
Brasil, dos escalones debajo del grado de inversión, recibió más de US$ 77.000 millones. Chile, el mejor calificado, captó US$ 13.100 millones.
La calificación, sin lugar a duda, marca la dirección. Perú, dentro del grado de inversión, duplicó su IED a US$ 11.800 millones. Colombia, que perdió el grado con S&P y Fitch el año pasado, vio caer la suya -19%. Argentina, todavía en CCC+, sufrió un derrumbe de anuncios: de US$ 37.000 millones a 1.400 millones.
La comparación correcta del monto de inversión es contra el tamaño de cada economía. Según la Cepal, la IED regional equivalió en 2025 al 2,8% del PIB. Colombia llegó al 3,7% y Perú al 3,1%; Paraguay se ubicó en 2,2%, por encima de Uruguay (2,1%) pero debajo del promedio (Gráfico 2).

Paraguay sube en el exterior, pero baja puertas adentro
Según la Cepal, Paraguay recibió US$ 1.180 millones en 2025, 7,6% más que los US$ 1.097 millones de 2024. La IED equivale al 10,2% de toda la inversión en capital fijo del país.
El ascenso en las calificaciones fue rápido: Moody’s otorgó el grado de inversión (Baa3) en julio de 2024, S&P siguió en diciembre de 2025 con BBB- y Fitch Ratings, no otorgó grado en septiembre, pero mantuvo con BB+ con perspectiva positiva la calificación al país.
Puertas adentro, la señal cambia. La Cámara de Comercio Paraguayo Americana (AmCham) hizo un llamado público tras la condena del exsenador Hernán Rivas a ocho años de prisión por usar un título falso.
Para el gremio, la previsibilidad jurídica y el Estado de derecho son la base de cualquier inversión de largo plazo. Advirtió que el uso de títulos espurios en altos cargos “deteriora gravemente la confianza internacional en nuestras instituciones”, señaló el comunicado.
AmCham pidió reforzar la verificación de títulos y credenciales, controles efectivos y una justicia independiente y ágil, con respeto al debido proceso.
Los deberes que dejó Fitch
La agencia dejó una tarea concreta. La primera: atrasos no presupuestados por US$ 1.300 millones, cerca del 2% del PIB, con empresas farmacéuticas y constructoras.
La segunda: la meta de déficit de 1,5% que fija la Ley de Responsabilidad Fiscal que se postergó hasta 2028. Fitch proyecta un rojo de 3,2% del PIB este año y de 3,9% en 2027.
La calificación de grado de inversión abre la puerta y abarata el dinero, pero el capital entra donde hay escala, energía, proyectos listos, seguridad jurídica e institucionalidad.
En plena ola de servidores y centros de datos, Paraguay tiene la energía, pero le falta demostrar que puede ordenar las instituciones mientras los proyectos llegan.




