Durante tres días, las instalaciones del Parque Tecnológico Itaipú (PTI) funcionarán como una gran vidriera de la industria brasileña, abierta a compradores, importadores e industriales paraguayos que buscan nuevos proveedores sin intermediarios.
La Expo Paraguay Brasil llega a su 17ª edición con el lema “Hagamos negocios juntos” y un eje temático definido: Tecnología, Innovación e Industria 4.0. El encuentro forma parte del Paraguay Business Week 2026, se realizará en el Centro TASK del PTI, en Hernandarias, Alto Paraná, y cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través de Rediex.
El plato fuerte es la Rueda de Negocios: 1.000 empresas brasileñas de 150 ciudades, distribuidas en 18 estados y el Distrito Federal.
Para Junio Dantas, vicepresidente de la Cámara de Comercio Paraguay Brasil (CCPB), la convocatoria abre una oportunidad para profundizar la integración comercial y acercar al mercado paraguayo una oferta amplia de productos, tecnologías y servicios. “La presencia de firmas de regiones tan distintas permite diversificar contactos y ampliar el abanico de proveedores”.

Del café a la ciberseguridad
La oferta combina sectores tradicionales con segmentos de alto contenido tecnológico. Alimentos y bebidas, maquinaria, construcción, energía, agroindustria y servicios financieros figuran entre los 27 rubros habilitados.
En alimentos, las empresas brasileñas llegarán con café, cachaça, destilados, chocolates, congelados y panificados. Cosmética y bienestar sumarán líneas de cuidado personal y suplementos.
La construcción traerá estructuras metálicas, hormigón prefabricado, aberturas y soluciones constructivas. El bloque industrial y de maquila apuesta a metalmecánica, plásticos, embalajes, equipos eléctricos y sistemas de automatización.
La energía tendrá su propio protagonismo: paneles solares, sistemas fotovoltaicos y almacenamiento energético. En agroindustria, la vidriera incluye semillas, nutrición animal, tratamiento de aguas y soluciones ambientales.

El componente digital completa el mapa. Desarrolladores de software industrial y empresarial, inteligencia artificial y ciberseguridad compartirán espacio con consultoras, fintech y proveedores de herramientas para pagos internacionales.
La amplitud del catálogo es el argumento comercial de la rueda.
Compradores en el centro de la mesa
La convocatoria apunta a un perfil concreto de demanda: supermercados, cadenas comerciales, mayoristas, importadores, distribuidores, representantes comerciales, industrias manufactureras, maquiladoras, constructoras, desarrolladoras inmobiliarias, agroindustrias y compradores corporativos.
La mecánica es directa: oferta brasileña frente a demanda paraguaya, en la misma mesa. Cada participante puede conocer fabricantes, evaluar productos, identificar proveedores y avanzar en acuerdos de importación, distribución o representación comercial.
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Para el sector industrial y maquilador, la rueda ofrece además una vía de abastecimiento de maquinaria, insumos y tecnología, con margen para explorar inversiones y alianzas de cooperación.
El trato cara a cara recorta eslabones en la cadena de intermediación y facilita acuerdos de mediano y largo plazo. Para Paraguay, también es una carta de presentación: la de un mercado atractivo para las firmas brasileñas que buscan expandir operaciones y abrir nuevos canales en distintos sectores productivos.
Récord en la mira
Las proyecciones superan a las de años anteriores. La organización prevé más de 260 stands, alrededor de 300 expositores y unas 2.000 reuniones empresariales en tres días de actividad, una cifra que da la medida del interés de ambos lados de la frontera.
Se esperan 12.000 visitantes, frente a los cerca de 9.000 de la edición pasada. Para recibirlos, el predio contará con unos 5.000 metros cuadrados de carpas climatizadas destinadas a exposición y encuentros de negocios.
El número que más atención concentra es el de las intenciones comerciales. La estimación base supera los US$ 600 millones, aunque los organizadores no descartan acercarse a los US$ 1.000 millones, según el dinamismo de las ruedas y las operaciones que se cierren en el área de exposición.
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Con esas cifras, la Expo busca consolidarse como la gran plataforma binacional para ampliar el intercambio comercial, atraer inversiones y fortalecer los vínculos empresariales entre Paraguay y Brasil.
El desenlace será después del 13 de noviembre: convertir apretones de manos en contratos, nuevas líneas de abastecimiento y proyectos que dinamicen la economía paraguaya.




