Dólar en caída y combustible en alza aprietan al sector sojero en plena campaña

soja
Avanza la campaña sojera 2025/26 en el país

El sector sojero enfrenta un “doble impacto” en plena campaña, con la baja del dólar y el aumento del precio del combustible, en un contexto de alta incertidumbre internacional, dijo Hugo Pastore, director Ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

En plena cosecha, los productores de soja están lidiando con mayores costos de flete, por el encarecimiento de los combustbiles, además de menores ingresos debido a la caída del dólar. Así lo reportó la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

Al respecto, Hugo Pastore, directivo de la Capeco, manifestó que los destinos de exportación se mantienen concentrados en los dos principales mercados regionales: Argentina y Brasil.

Señaló que, con el inicio de la campaña, ambos países están absorbiendo aproximadamente el 85% de nuestras exportaciones.

No obstante, explicó que, en condiciones normales, el mercado argentino suele concentrar alrededor del 80%, y al sumar Brasil, la participación conjunta puede alcanzar entre el 90% y el 95%.

Volatibilidad internacional

Sobre el comercio internacional de la soja, sostuvo que se presenta una alta volatilidad debido a la coyuntura geopolítica, especialmente por la guerra en el Medio Oriente.

“Hoy la situación es compleja, con mucha incertidumbre. Brasil enfrenta un escenario muy particular en relación con ciertas exigencias que está imponiendo el mercado chino en términos fitosanitarios, lo que está provocando que algunas empresas brasileñas estén frenando sus ventas hacia China”, indicó.

De acuerdo con lo explicado, Brasil es uno de los mayores exportadores del mundo y cuando China, uno de sus principales clientes, reduce las compras, queda más oferta disponible en el mercado brasileño. Esto suele presionar los precios a la baja, por la mayor oferta regional, afectando también a productores de Paraguay y otros países del Mercosur.

Según el director, esta volatilidad e incertidumbre terminan reflejándose en los precios. Explicó que, si bien en el mercado de Chicago se observan subas vinculadas a factores propios de Estados Unidos, el precio neto que reciben los productores del Mercosur se ve afectado por ese tipo de factores geopolíticos.

Hugo Pastore, director Ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Hugo Pastore, director Ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

Doble impacto

A este contexto internacional, se sumó la caída de la cotización de la divisa norteamericana en Paraguay, que ya lleva varios meses con tendencia a la baja.

Pastore indicó que esto genera “un doble impacto”. Por un lado, al cotizarse en dólares los comodities, el ingreso de divisas por los envíos se reduce.

Por otro lado, hay mayor costo de transporte, que viene registrando alzas y que, además, a nivel local se paga en guaraníes (moneda que se aprecia frente al dólar)

Lamentó, entonces, ese “doble efecto negativo”.

“Por un lado, el flete ya se había encarecido por la pérdida de valor del dólar y, por otro, con el alza del combustible (por la guerra), se vuelve aún más caro. Esto está generando una situación muy difícil para el sector, en una época en la que estamos a pleno con el movimiento de la campaña”, apuntó.

Navegabilidad de los ríos, complicada

Como si todo eso fuera poco, también hay complicaciones en la navegabilidad.

Pastore indicó que si bien continúan los trabajos de dragado, el nivel del río Paraguay es muy bajo, al igual que en el río Paraná, especialmente aguas abajo de la represa de Yacyretá, lo que está dificultando la navegación en ese tramo.

Eso es problemático para el sector porque el río Paraná es una vía clave de salida para la producción, especialmente desde los departamentos de Itapúa y el sur de Alto Paraná.