El desarrollo de esta plataforma de trazabilidad se da en el marco de las exigencias del Reglamento 1115 impuesto por Europa, que se pondría en marcha en enero de 2027, tras varias postergaciones.
El SISE es una plataforma impulsada por gremios como la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).
En esa línea, el presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, detalló que son los exportadores quienes cumplen el rol de enlace con los compradores para colocar la mercadería en el mercado europeo.
Subrayó que el sector privado decidió desarrollar su propia plataforma porque “la tarea de exportar recae en los privados y no en el Estado”.
“Es una negociación del sector privado del Mercosur con el sector privado europeo, donde se analiza qué herramienta se ajusta mejor a cada parte. El Gobierno puede ofrecer una herramienta adicional para facilitar el proceso, y está bien; quien quiera usarla, que la use”, destacó.
Prueba piloto de la plataforma
Entre tanto, el titular de la Cappro, Raúl Valdez, mencionó que estos actores representan a gran parte de la cadena del agronegocio, incluyendo productores, comercializadores y agroexportadores.
Valdez manifestó que el SISE podría estar en funcionamiento a partir de julio. Además, algunas empresas ya se encuentran realizando pruebas piloto para "ajustar la integración de los diferentes eslabones” de la cadena con el circuito comercial.
“Existen desafíos importantes, como la interfaz del sistema SISE con el Visec (sistema de trazabilidad y certificación de soja y carne de Argentina), considerando que gran parte de la soja paraguaya es exportada a ese país, donde luego es procesada y reexportada al mercado europeo”, acotó.
Señaló que gran parte de los obstáculos que impedían un avance más rápido en el desarrollo de la plataforma ya fueron abordados y solucionados, considerando la alta complejidad de adaptar el sistema a los requerimientos de la normativa.
A esto se suma la participación de los distintos eslabones de la cadena, precisó desde el productor hasta los agroexportadores y comercializadores, así como de las contrapartes compradoras, que cuentan con diferentes sistemas y mecanismos.
“Las multinacionales tienen sus propios sistemas”
En cuanto a las razones por las cuales los gremios privados (Capeco, UGP, Fecoprod y Cappro) decidieron crear su propia tecnología, en paralelo al Registro de Establecimientos con Trazabilidad Socioambiental (Retsa) impulsado por el Gobierno -del que participan otros gremios del complejo cárnico y agrícola-, Valdez explicó que cada empresa, especialmente las multinacionales, ya cuenta con sus propios sistemas internos.
No obstante, aclaró que no existe una obligación para que productores o comercializadores utilicen un sistema específico. “En definitiva, lo que observamos en su momento fue la necesidad de abordar de manera integral, entre todos los eslabones principales de la cadena productiva, el diseño de una plataforma que sea adecuada y que atienda los requerimientos de todo el modelo de negocio”, indicó.
Lea más: Retsa para la soja se lanzaría en los próximos meses, aunque solo un gremio del sector se sumó
El titular de la Cappro añadió que se trata de una alternativa adicional, que considera integral, ya que involucra a los principales actores de la cadena. En ese sentido, afirmó que la cooperación entre los gremios permite desarrollar un sistema que atiende las distintas variables y necesidades de los sectores.
En lo que respecta a la financiación para la puesta en marcha del SISE, comentó que, al tratarse de un emprendimiento del sector privado, es costeado a “riesgo empresario”. Explicó que existe un esquema de tarifas y una adhesión voluntaria por parte de cada empresa.
