El poder de las ong

Hay un partido político hegemónico en nuestro país, y no es la Asociación Nacional Republicana (ANR), partido Colorado. Siento tener que bajar a tierra a los amigos colorados, pero el partido hegemónico es el que conforman las autodenominadas “organizaciones no gubernamentales” (ong) que se disfrazan también de “organizaciones sin fines de lucro”.

Podemos decir que conforman un partido (“m. Conjunto o agregado de personas que siguen y defienden una misma opinión o causa”) desde que operan coordinados como se confirma con las acciones de inconstitucionalidad que presentaron contra la ley de transparencia de ong y desde que se articulan unificadamente en entidades como POJOAJU, CODEHUPY y, sobre todo, el “Pacto Global Paraguay”, dirigido por Cristina Cano bajo la sombrilla de Naciones Unidas, cogobernada por las ong del globalismo desde 1996.

Pero a diferencia de los demás grupos políticos, no se integran de manera pluralista y sus autoridades no surgen del voto de sus afiliados, aunque sí concurren a definir políticas públicas por medio de la infiltración en las instituciones incuidos los grupos políticos y las empresas, de extorsiones financieras, del cabildeo de las causas por las que reciben financiamiento y órdenes desde el exterior, y de acuerdos de gobernanza total y completamente inconstitucionales mediante los que someten al Estado y a todos los niveles del poder público, a sus dictados, violando las disposiciones que nuestra Constitución estableció para garantizar que sea el pueblo paraguayo el que defina nuestro destino.

La entrevista que tuvimos con el ministro de Economía, Óscar Lovera, el pasado jueves en “La Primera Mañana” por la 730 AM ABC Cardinal, fue muy clarificadora: Se han impuesto a las oficinas públicas de nuestro país una serie de cargas “no misionales” por las que ellas deben tener burócratas encargados de implementar la agenda de las ong a costa de los contribuyentes.

El ejemplo más ilustrativo es la Contraloría General, realizando “auditorías ambientales”, completamente fuera del marco misional que le impone nuestra Constitución que es el cuidado de las finanzas públicas.

O el Poder Judicial, totalmente cooptado, con jueces y fiscales, desde la Corte Suprema para abajo, por las ong.

O las instituciones financieras estableciendo privilegios crediticios por razones ideológicas como la “sustentabilidad climática”. O la resolución 08/18 del Banco Central que abre la puerta a exclusiones financieras por razones ideológicas disfrazadas de “riesgo reputacional”.

Las instituciones financieras se encuentran compelidas a esto para obtener recursos externos a tasas preferenciales a condición de someterse a los dictados de las ong regionales o globales, que son las matrices de este partido hegemónico y totalitario hasta el punto que puede condicionar a los contribuyentes con aprietes financieros.

Este partido hegemónico fascista, sin pueblo y contrario al pueblo, debe ser evidenciado y combatido amigas y amigos, si queremos seguir siendo una sociedad libre y próspera, pues cada avance que él realice, es un retroceso de nuestras libertades y de nuestra economía de mercado.

evp@abc.com.py