Identifican a explosivista brasileño que habría liderado el asalto en Naranjal

Banco Sudameris de Naranjal, asaltado ayer.
Banco Sudameris de Naranjal, asaltado ayer.

Un brasileño experto en explosivos y que fue incluido el año pasado en la nómina de los 216 criminales más buscados de su país habría comandado el asalto de ayer contra el banco Sudameris de Naranjal. Una pericia balística determinó que la misma banda fue la que atacó dos semanas antes la agroexportadora Algisa de Coronel Bogado.

El asalto al banco Sudameris se produjo ayer de madrugada sobre la Ruta PY10, en el centro de la ciudad de Naranjal, departamento de Alto Paraná, en las coordenadas 25° 58′ 29″S, 55° 11′ 11″ W.

El golpe fue perpetrado por un grupo tipo comando que utilizó al menos cuatro vehículos, dos de los cuales se posicionaron frente al banco, otro frente a la comisaría y uno más en el cruce con la Ruta PY06.

Los delincuentes, que habrían sido 12 a 15 hombres, detonaron tres bombas dentro del banco, pero esta vez perfeccionaron su técnica y utilizaron la carga explosiva justa para no destruir por completo el edificio.

Según los datos, el dinero robado habría sido el equivalente a unos G. 1.500 millones, pero supuestamente toda esa plata se manchó con tinta roja, ya que la bóveda estaba equipada con el sistema de entintado de billetes.

El principal sospechoso de liderar el asalto

La Policía Nacional (PN) de nuestro país cree que el que comandó el grupo fue el brasileño Kaio Cesar Bonotto Cavalcante, de 34 años, alias Bocón, quien sería un aliado del Primer Comando da Capital (PCC) y experto en explosivos.

Bocón ingresó el año pasado en la lista de los 216 fugitivos más buscados de Brasil y uno de los cinco del estado de Paraná.

Supuestamente, opera en Paraguay desde hace varios meses y pudo reorganizar la banda que antes era comandada por el que fue el asaltante más buscado del Paraguay, Mauricio Paniagua Medina, alias Mauri, abatido por la Policía el 10 de diciembre pasado en Itakyry.

Kaio César Bonotto Cavalcante, de 34 años, alias Bocón, sospechoso del asalto al banco Sudameris de Naranjal.
Kaio César Bonotto Cavalcante, de 34 años, alias Bocón, sospechoso del asalto al banco Sudameris de Naranjal.

Correlación balística

Por otro lado, en la escena del atraco en Naranjal, los policías de Criminalística de Alto Paraná levantaron vainas servidas correspondientes a dos fusiles calibre 7.62 y un fusil calibre 5.56 que fueron disparados por los delincuentes.

Esos casquillos fueron analizados por el Departamento de Balística Forense, cuyo resultado revela que las mismas armas se dispararon el 10 de febrero pasado en el asalto a la agroexportadora Algisa, en Coronel Bogado, así como el 22 de octubre de 2025 en el asalto a un móvil de la casa de cambios MD Cambios, en Tavapy.

Los mismos fusiles se usaron además el 21 de noviembre de 2024 en el asalto al banco Bancop, en Naranjal, y el 14 de julio de 2022 en el intento de asalto a un transportador de caudales de la empresa Prosegur, en Santa Fe del Paraná.

En el informe policial dice que las armas usadas ayer en Naranjal aparecieron el 28 de enero de 2021 en el asalto a un blindado de la empresa Mbareté Porã, en Juan E. O’Leary, y el 4 de febrero de 2016 en un asalto en ruta contra una pareja que acababa de vender un vehículo, en Lima.

Se cuidaron más esta vez

Los asaltantes que atacaron el banco Sudameris de Naranjal, evidentemente, se cuidaron más esta vez para no dejar tantas evidencias como en el caso anterior que cometieron, como por ejemplo en la agroexportadora Algisa de Coronel Bogado.

Esta vez no dejaron cordones detonantes ni cartuchos de dinamita en gel, como sí lo hicieron anteriormente, que fue lo que permitió a los militares de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel) descubrir de qué canteras salieron esos explosivos.

En el caso anterior en Coronel Bogado, los asaltantes dispararon ocho armas distintas, consistentes en dos pistolas calibre 9 milímetros, dos fusiles calibre 7.62 y cuatro fusiles calibre 5.56.

Esta vez, en Naranjal, solo usaron tres fusiles, dos del calibre 7.62 y uno del calibre 5.56.

Aunque esta vez no usaron todas sus armas en Naranjal, con la pericia balística que se hizo tras el anterior asalto en Coronel Bogado se había descubierto que estos mismos asaltantes fueron los que el 31 de enero pasado se enfrentaron contra la Policía en Fram.

También ya se sabía que este grupo fue el que el 30 de octubre de 2025 destruyó con bombas la sucursal del banco Itaú de Katueté y el 10 de setiembre de 2025 atacó un convoy de camiones de empresas transportadoras de encomiendas en Caaguazú.

Las huellas balísticas de casos anteriores conectan a este mismo grupo con el intento de asalto contra un camión transportador de caudales de la empresa Mbarete Porã en Guajaybí, el 22 de julio de 2021, y con el asalto a la financiera El Comercio de General Aquino, el 10 de mayo de 2015.