La familia de Osvaldo Jacquet, una de las víctimas del fatal accidente ocurrido en noviembre de 2024 sobre la Ecovía, analiza si existe una vía legal para cuestionar el sobreseimiento definitivo otorgado a Eugenio María Sanabria Vierci.
Durante una entrevista en el programa Mesa con EVP, Enrique Jacquet, familiar de Osvaldo, sostuvo que la familia no da por cerrado el caso y que todavía estudia la posibilidad de recurrir la resolución que extinguió la causa tras un acuerdo de reparación. La familia Jacquet, según explicó, quedó fuera de ese acuerdo.
“Es una cuestión todavía analizable desde nuestro punto de vista”, señaló Enrique, quien admitió que la situación es jurídicamente compleja debido a que el sobreseimiento definitivo ya fue dictado.
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“No damos por cerrada la página”
Jacquet manifestó que mantiene la esperanza de encontrar “alguna puerta o ventana abierta” que permita revisar la decisión judicial.
Explicó que el Código Procesal Penal contempla la posibilidad de recurrir determinadas resoluciones y que también reconoce derechos a las víctimas. Sin embargo, indicó que será necesario analizar específicamente las circunstancias del caso y quién fue considerado legalmente como víctima a efectos del acuerdo de reparación.
La familia considera que existió un daño particular que no se limitó a las personas directamente involucradas en el acuerdo. También plantea que el hecho representó una situación de peligro para terceros.
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Cuestionan que el acusado pueda volver a conducir
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación para Jacquet es que el sobreseimiento definitivo pone fin al proceso penal contra Sanabria Vierci.
Con esa resolución, según explicó, se levantan las medidas cautelares que pesaban sobre el procesado. En consecuencia, dentro de esta causa penal ya no existiría una medida que le impida conducir o le imponga reglas de conducta.
“Con este sobreseimiento definitivo (...) la persona sale libre y puede volver a manejar”, sostuvo, aunque aclaró que no puede confirmar si actualmente cuenta con una licencia de conducir vigente.
Jacquet recordó además que, durante el proceso, se había documentado que Sanabria Vierci tenía problemas relacionados con el consumo de alcohol y que había realizado tratamientos en otros países. Esos antecedentes, señaló, fueron incorporados en su momento al expediente como parte de su defensa.
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Una causa marcada por cuestionamientos
El familiar de Osvaldo Jacquet recordó que la familia había intentado constituirse como querellante adhesiva porque desde el comienzo detectó situaciones que consideraba llamativas.
Mencionó particularmente el periodo en que Sanabria Vierci permaneció internado, la prisión preventiva inicialmente dispuesta y una posterior modificación de la medida cautelar que lo llevó a la Agrupación Especializada, en lugar de la Penitenciaría de Emboscada.
También cuestionó que en un momento se haya rechazado la participación de la familia en el proceso. Para Jacquet, esa situación reforzó la percepción de que era necesario intervenir para controlar las actuaciones y poder cuestionar eventuales decisiones que consideraran irregulares.
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La demora que cuestiona la familia
Otro de los puntos señalados por Jacquet es la demora en la tramitación de una acción de inconstitucionalidad promovida por la familia.
Según relató, el juez Augusto Acuña había consultado a la Corte Suprema de Justicia si existía una acción de inconstitucionalidad y, fundamentalmente, si había una medida cautelar que suspendiera el proceso.
La respuesta de la Sala Penal, recibida en octubre de 2025, habría señalado que existía una acción de inconstitucionalidad, pero que no había una medida cautelar que paralizara el proceso.
Desde la perspectiva de Jacquet, a partir de esa comunicación ya no existía impedimento para fijar la audiencia correspondiente. Sin embargo, afirmó que la audiencia recién fue fijada para el 11 de agosto de 2026.
“Se tardó diez meses”, cuestionó.
“Falta de confianza” en las instituciones
Jacquet sostuvo que esa sucesión de situaciones terminó generando una pérdida de confianza de la familia en el proceso y en las instituciones paraguayas.
Según explicó, mientras la familia permanecía fuera del proceso, tampoco observó un impulso suficiente por parte del Ministerio Público para avanzar luego de que la Corte informara que no existía una medida cautelar que suspendiera la causa.
Para el familiar, ese contexto contribuyó a que una de las afectadas terminara buscando asesoramiento externo. En ese marco mencionó incluso referencias a la Embajada de Alemania, aunque aclaró que el vínculo habría surgido a partir de abogados recomendados.
La familia mantiene abierta la discusión
Jacquet insistió en que todavía no existe una decisión sobre qué vía jurídica utilizarán. Primero deberán analizar si el sobreseimiento definitivo puede ser recurrido en las circunstancias particulares de esta causa y si la familia cuenta con legitimación para hacerlo.
“No doy por cerrada aún la página”, afirmó.
