Los 23 senadores, incluyéndose el propio afectado, el senador cartista Hernán Rivas violentaron el artículo 199, de los permisos en el que se señala que los senadores y diputados sólo podrán aceptar cargos de ministro o de diplomático. Para desempeñarlos, deberán solicitar permiso a la Cámara respectiva, a la cual podrán reincorporarse al término de aquellas funciones.
Algunos referentes del cartismo para intentar alivianar las críticas sobre la protección al senador Hernán David Rivas, investigado por supuesto título “mau” de abogado afirmaron que varios de ellos intentaron convencer al legislador de renunciar a su banca.
Sin embargo, pese a ello fueron los mas fervientes defensores para llevar adelante el plan de conceder permiso a Rivas para que se ausente de su banca -por tiempo indefinido-. Un “salvataje” hasta tanto se tranquilicen las aguas.

Ningún senador se animó a ejercer una defensa
Ayer durante el debate que prácticamente fue acaparado por senadores de la oposición y de la disidencia colorada, ningún senador del partido oficialista ni sus aliados se animaron a defender a Hernán Rivas, ante las fuertes críticas de sus detractores.
La senadora cartista Lizarella Valiente sí defendió pero a su suegro Óscar Rodríguez Kennedy, ex decano de la Universidad Sudamericana de donde supuestamente Rivas había cursado la carrera.
Rodríguez en recientes declaraciones radiales confesó que se vió obligado a firmar el título presumiblemente falso de Rivas, porque supuestamente si no lo hacía se exponía a una demanda.
Lea más: Cartistas y satélites pisotean la Constitución y conceden permiso al cuestionado Rivas
La oposición y la disidencia colorada que tenían en sus manos la posibilidad de rechazar el permiso no lo pudo hacer debido a las fugas de cinco senadores colorados disidentes y cinco liberales aliados al cartismo.
Pese al llamado del presidenciable colorado Arnoldo Wiens (Añetete) votaron a favor de conceder el permiso a Rivas: Alfonso Noria, Colym Soroka, Ramón Retamozo, Derlis Osorio y Carlos Núñez Agüero, éste último incluso solicitó al pleno el cierre de la lista de oradores.
El senador cartista Erico Galeano antes fue beneficiado con una decisión similar pese a su condena por lavado de dinero y asociación criminal.
Este tipo de antecedentes refuerzan la percepción de que el Senado está utilizando herramientas políticas para evitar sanciones más severas, como la pérdida de investidura.
