El sábado último el gobierno de Santiago Peña revió su decisión de suspender el desfile militar que se realiza cada año en conmemoración de las fiestas patrias.
A esto se sumó, intentar corregir a las apuradas y de forma totalmente improvisada, la falta de ornamentación con colores patrios frente a los edificios históricos.
Recién el domingo, a última hora de la tarde, funcionarios de la Presidencia de la República se vieron forzados a colocar las banderas y pabellones patrios sobre la entrada histórica de Mburuvicha Roga sobre la Avda. Mcal. López.
El desdén resulta llamativo, ya que al gobierno de Peña le gusta usar la estética de la albirroja para promocionar sus programas sociales, especialmente si están vinculados a entidades bancarias cercanas al Ejecutivo.
A esto se suma el intento de capitalizar electoralmente la clasificación de la selección paraguaya de Fútbol al Mundial 2026 México-EEUU-Cánada.
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Alliana también “se acordó”
En la noche del domingo último, las redes sociales de la vicepresidencia de la República, a cargo de Pedro Alliana, informaban que el histórico Palacete Vargas también ya contaba con una iluminación tricolor; sin embargo, no tenían ninguna bandera ni pabellón debido a la falta de previsión.

En redes sociales también circulaban fotografías del Palacio de López con tímidos banderines y banderas usadas en actos oficiales durante todo el año.
Esto, mientras decenas de municipios y gobernaciones, así como cientos de escuelas, colegios e incluso comisarías ya portaban las enseñas patrias en sus fachadas en respeto al orgullo nacional.

Numerosas entidades privadas ya se habían adelantado al Poder Ejecutivo y como cada año portan los colores patrios en sus edificios.
