Durante el programa Mesa con EVP, de ABC TV, el apoderado técnico del PLRA, Carlos Diaz Casabianca, afirmó que él y un grupo de unos 40 técnicos revisaron exhaustivamente las máquinas de votación utilizadas por la Justicia Electoral y no encontraron evidencias de fraude informático.
Según relató, la misión encomendada por la conducción liberal fue clara: revisar el sistema como si existiera un esquema de manipulación electoral.
“Nosotros desconfiamos de la Justicia Electoral. Andá y encontrá algo que nosotros podamos mostrar”, dijo que fue la instrucción recibida desde el partido.
Casabianca aseguró que durante dos meses inspeccionaron componentes físicos y parte del código fuente de las máquinas. También realizaron pruebas para detectar posibles transmisiones de datos o conexiones externas.
“Destripamos la máquina, abrimos, revisamos cada transistor, cada pedazo del software hasta donde se pudo”, sostuvo.
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“No encontramos forma de alterar el voto”
El técnico indicó que las verificaciones incluyeron controles con lectores de frecuencia, inhibidores de señal y pruebas sobre el funcionamiento del chip utilizado en el sistema de votación.
Según explicó, las máquinas cuentan con mecanismos que impedirían la transmisión externa de información, entre ellos una “jaula de Faraday” y bloqueadores de frecuencia.
“No encontramos una sola forma de que se pueda modificar el voto”, afirmó.
No obstante, admitió que el análisis tuvo límites, ya que los técnicos no pudieron retirar el código fuente ni ingresar dispositivos electrónicos durante las auditorías realizadas en dependencias del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE).
Casabianca defendió además la prohibición del uso de celulares y tablets durante las verificaciones, argumentando que el código fuente constituye propiedad intelectual de la empresa proveedora.
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Fallas de impresión encendieron nuevas dudas
Pese a descartar manipulación informática, el técnico reconoció que existen problemas operativos vinculados a las impresoras de las máquinas.
Citó el caso de una boleta que salió parcialmente impresa durante pruebas recientes. Según dijo, la explicación dada por funcionarios electorales apuntó a una falla de impresión o del papel térmico utilizado.
En ese contexto, insistió en que si el chip conserva correctamente la información del voto, el error sería solamente mecánico y no alteraría el resultado final.
“Si la máquina cambió su voto, estamos ante fraude informático. Pero si el chip grabó correctamente y solo falló la impresión, es otro problema”, explicó.
También detalló que la Justicia Electoral dispone de máquinas de contingencia para reemplazar equipos defectuosos durante la jornada electoral.
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Sector liberal cuestiona garantías del TSJE
Las declaraciones de Casabianca contrastan con la postura del apoderado del movimiento Frente Radical del PLRA, Diego Garcete, quien insistió en que persisten graves dudas sobre el sistema.
Garcete sostuvo que las auditorías realizadas son insuficientes y denunció restricciones para verificar plenamente las máquinas.
“Ellos me tienen que demostrar que el sistema es inhackeable”, reclamó.
El dirigente también cuestionó el proceso de adjudicación del servicio al Consorcio Comitia MSA y advirtió que cualquier error podría deslegitimar las elecciones.
Según afirmó, durante simulacros realizados recientemente detectaron casos en los que las boletas no imprimieron completamente la información que posteriormente era leída por el chip.
“Si esto pasa en una elección reñida, se va a armar un despelote”, alertó.
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Oposición dividida sobre confiabilidad del sistema
El debate evidencia las diferencias internas dentro de la oposición sobre las máquinas de votación impulsadas por el TSJE.
Mientras un sector técnico del PLRA sostiene que no halló pruebas concretas de fraude electrónico, otros dirigentes insisten en que las limitaciones impuestas durante las auditorías y las fallas detectadas generan desconfianza sobre la legitimidad del proceso.