Ranking de ausencias en Diputados: Altamente raboneros pese a millonario salario y privilegios

Sesión de la cámara  de diputados en el congreso de la nación.
Varios legisladores participan en la sesión de la Cámara de Diputados en Asunción, discutiendo y trabajando en sus dispositivos.Gustavo Machado

La Cámara de Diputados, bautizada como la “Cámara de la vergüenza”, hace “honor” a ese mote con un altísimo nivel de rabonería. Desde marzo pasado, solo en 6 de las 38 sesiones ordinarias y extraordinarias la Cámara Baja llegó a agotar su orden del día. Pese a altos privilegios como jugosos salarios y una jubilación vip, registran un enorme nivel de ausencias los días de sesiones, único día en el que están obligados a trabajar.

Pese a un salario de G. 37.900.000 al mes (dieta más gastos de representación) y la obligación de asistir solo una vez a la semana a las sesiones de los martes, una mayoría en la Cámara de Diputados registra un altísimo nivel de ausencia, con el 84% de las sesiones levantadas por falta de quórum desde la vuelta de receso parlamentario en marzo pasado.

La impunidad para ausentarse, facilitada por un laxo reglamento que hace casi imposible que se apliquen los descuentos de salario como se haría con cualquier trabajador en el sector privado, es uno de los principales motivos para la rabonería generalizada en la Cámara Baja.

¿Qué dice el reglamento interno de los Diputados?

El artículo 20 del reglamento de Diputados establece que “en los casos en que estas ausencias fuesen injustificadas y reiteradas, el Presidente llamará al orden al Diputado; si éste persistiere en tales ausencias, le sancionará con el descuento de su dieta por las sesiones a que hubiere faltado”.

El artículo 21 agrega que “durante la sesión, ningún Diputado podrá ausentarse del recinto sin permiso del Presidente, quien al concederlo notificará a la Cámara. Este permiso no será otorgado sin la aprobación de la Honorable Cámara, en el caso en que ésta hubiere de quedar sin quórum legal”.

Sin embargo, también está habilitada utilizar el retiro de las sesiones en bloque como medida política en caso de no querer tratar temas con lo que una bancada no está de acuerdo, estrategia que es usada tanto por opositores ante intentos de imposición de la aplanadora cartista, como también por parte de los propios oficialista, como fue recientemente cuando evitaron tratar el proyecto de préstamos de US$ 75 millones en medio de una pelea con el senador cartista Silvio “Beto” Ovelar.

El Sistema de Información Legislativa (SILpy) del Congreso permite a cualquier ciudadano cotejar el nivel de asistencia o ausentismo de cada legislador en base a las votaciones de proyectos, un dato más objetivo que el simplemente el de asistencia o no al inicio de las sesiones, ya que es una práctica común que muchos aparecen al inicio, pero luego se retiran.

Sepa quién es el diputado con más ausencias según los registros

A continuación, la lista de los legisladores. Hay diputados que pueden llamar la atención por tener “menos” cantidad de ausencias y estar en lugares elevados de la tabla, esto se debe a que entraron desde la suplencia en reemplazo de otros legisladores fallecidos o que renunciaron.

En lo que va del período (desde el 31 de junio de 2023) se registraron 823 votaciones, de las cuales encabeza la lista de ausencias el diputado aliado cartista y presidente alterno del Parlatino, Carlos Núñez Salinas (ANR, B) con un porcentaje de ausencias del 81%.

De todos modos, sus porcentajes de ausencias se calculan en base a las votaciones en las que estaban habilitados y sus ausencias, por lo que el cálculo es proporcional y acorde a cada caso.

Diputados con menos ausencias, un dato engañoso

En el otro extremo de la tabla, es decir, los de menos ausencias, está encabezado por el diputado cartista Pedro Ortiz, seguido de su colega de bancada José Domingo Adorno (ANR, HC), a quien, a modo de broma y en serio, el presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre le suele computar sus votos a viva voz (y no a través del sistema digital) por estar habitualmente alternarnando entre la sala/comedor de la cámara y su banca.

Igualmente, la sola presencia no es sinónimo de productividad, ya que por ejemplo la diputada cartista Fabiana Souto, esposa del vicepresidente de la República, Pedro Alliana tiene nula incidencia en los debates y planteamientos de proyectos.

Desde que asumió en agosto de 2023 en reemplazo del actual director de Yacyretá, Luis Benítez (ANR, HC), la misma no presentó ni un pedido de informes y ni siquiera hizo uso de palabra en la etapa de oradores en favor de su departamento.

Ni siquiera lo hizo la pasada sesión cuando se debatió declarar a Pilar (Ñeembucú), su ciudad como la “auténtica Perla del Sur” entre otros temas que atañen a su departamento.

Al igual que ella, en la lista de mayores asistencias hay varios con tímido o directamente nulo aporte parlamentario. Esto también sin contar la participación en comisiones, que se reúnen, con suerte,los lunes y donde para colmo, tiene la posibilidad de asistir de manera virtual (teletrabajo).

Diputados son altamente privilegiados y además, con jubilación vip

Además de su millonaria dieta y otros beneficios propios de la investidura parlamentaria, la Cámara de Diputados deberá analizar este martes un proyecto de modificación (que en realidad no cambia nada) de su privilegiado régimen de jubilación parlamentaria.

El proyecto plantea cambios estéticos ya que a diferencia de la mayoría de los trabajadores de nuestro país, los legisladores seguirán pudiendo jubilarse con solo 10 a 15 años de aporte y con un retiro de oro en comparación al de un asalariado mínimo.

Esto ya que con los parámetros actuales e incluso con las modificaciones, un legislador puede retirarse en 15 años (tres periodos) con una jubilación de G. 30.320.000, mientras que alguien con salario mínimo en el sector privado al final de su vida laboral, habiendo aportado 25 años tendrá derecho a una jubilación de G. 3.044.000.

Es decir, cobra 10 veces menos habiendo trabajado y aportado 10 años más, entre otras grandes asimetrías.