Con apoyo ciudadano y declaración “de interés nacional” se busca proteger a Médanos del Chaco

Jóvenes manifestantes sostienen carteles con mensajes de protesta, algunos aplauden, mientras otros escuchan con atención en un ambiente urbano.
Grupos de protestas en defensa del Parque Médanos del Chaco ante la intención del diputado colorado cartista José Rodríguez de desafectar el área silvestre protegida para la exploración y explotación de hidrocarburos.

Tras una marcha ciudadana realizada el martes pasado y con modificaciones más bien “de forma”, la próxima semana se volverá a poner a consideración del pleno de la Cámara de Diputados el proyecto de declaración de interés nacional la protección del área silvestre protegida en el Parque Nacional Médanos del Chaco.

Aunque un tanto eclipsada por la huelga nacional de médicos, pero no por ello menos importante, el martes pasado se realizó en la Capital una movilización ciudadana a favor de declarar “de interés nacionalla protección de los Médanos del Chaco, que el diputado colorado disidente Mauricio Espínola (ANR, Añeteté) y otros buscan aprobar mediante un proyecto de declaración en Diputados.

La semana antepasada se planteó ante el pleno de Diputados el proyecto que declara “de interés nacional la protección y conservación del Parque Nacional Médanos del Chaco y exhorta al poder ejecutivo a garantizar su preservación ambiental, hídrica, histórica, cultural y territorial”, quien hizo saltar en contra al diputado cartista José Rodríguez, que hizo que la iniciativa vaya a comisiones.

Es así que el proyectista, Espínola junto a miembros de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos plantearon pequeñas modificaciones buscando la aprobación, todo ante un proyecto de ley paralelo del diputado José Rodríguez que pretende habilitar la exploración, prospección y explotación de hidrocarburos en el Parque Nacional Médanos del Chaco.

El rechazo de Rodríguez y otros cartistas a esta declaración no encuentra explicación lógica más allá de posibles intereses particulares, ya que el proyecto de declaración simplemente busca ratificar la postura del propio Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) de este gobierno, que rechazó el cambio de la ley que declara área silvestre protegida a este parque nacional ubicado en parte de los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay.

Además del Mades, la propia Corte Suprema de Justicia y la Defensoría del Pueblo se pronunciaron a favor de la protección del Parque Nacional, donde se encuentran recursos naturales vitales como:

  • El Sistema Acuífero Yrenda y demás recursos hídricos;
  • la biodiversidad y los ecosistemas existentes;
  • las especies de fauna y flora protegidas o amenazadas;
  • el patrimonio histórico y cultural;
  • los territorios y derechos de los pueblos indígenas; y
  • la integridad y los objetivos de conservación del Área Silvestre Protegida.

Entre los cambios que se plantean, figura eliminar el artículo 8º que pretende “exhortar al Poder Ejecutivo a promover políticas de aprovechamiento responsable de los recursos naturales que incorporen criterios de sostenibilidad ambiental, seguridad hídrica, protección de la biodiversidad, respeto de los derechos de los pueblos indígenas y desarrollo económico de largo plazo”.

Organizaciones civiles advierten de daño irreversible

Tras la marcha realizada el martes pasado, ciudadanos particulares y de diferentes organizaciones civiles agrupadas en la “Coalición por los bosques” apoyaron la protección de los Médanos del Chaco, remarcando la necesidad de una ley que avale la explotación de hidrocarburos en el sitio, y además es eje central de la Reserva de la Biosfera del Chaco, declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

“Actualmente, el Parque Nacional Médanos del Chaco cuenta con la máxima protección jurídica otorgada a un Área Silvestre Protegida bajo dominio público y constituye zona núcleo de la Reserva de la Biosfera del Chaco, declarada por la UNESCO. Esta doble condición de protección nacional e internacional no es un obstáculo para el progreso; al contrario, es la garantía indispensable para un desarrollo sustentable que preserve la integridad ecológica y el equilibrio ambiental frente a la crisis climática global”, remarca parte del comunicado entregado al Congreso.

El quiebre de dicha protección jurídica que pretende el diputado José Rodríguez con su proyecto no solo podrá generar una daño irreparable a la vida silvestre y a comunidades originarias (no contactadas) en el sitio, sino también a la imagen del país y sus acuerdos, alertaron además.

“Modificar la ley significaría debilitar esa protección, vulnerar compromisos internacionales asumidos ante la UNESCO y abrir una puerta peligrosa para la explotación dentro de nuestros parques nacionales”, señalan en dicho sentido.

También atacaron parte del argumento claramente discursivo de Rodríguez, que alegó que supuestamente la eventual explotación de recursos busca llevar “desarrollo” a esa zona del país.

“El acceso de las comunidades a servicios básicos es una obligación del Estado que debe garantizarse sin condicionalidades, no una excusa para justificar megaproyectos extractivos”, recordaron en el comunicado.

Ante este y otros argumentos, plantearon las siguientes exigencias:

  • El rechazo total y el archivo definitivo del proyecto de ley que pretende modificar los artículos 4.° y 6. de la Ley N.° 5723/2016 en la Cámara de Diputados.
  • El mantenimiento irrestricto de la máxima protección jurídica del Parque Nacional Médanos del Chaco y su condición intangible como zona núcleo de la Reserva de la Biosfera del Chaco (UNESCO).
  • La protección integral del Acuífero Yrenda, la cuenca del río Timane y todas las fuentes de agua vinculadas al parque.
  • El respeto pleno a los derechos territoriales y culturales de los pueblos Ayoreo Guaraní Nandeva, y la salvaguarda de los grupos en aislamiento voluntario.
  • El fortalecimiento del parque con mayor presupuesto, cuerpo de guardaparques, equipamiento contra incendios e investigación científica.
  • La aceleración de una transición energética justa y sustentable, que fomente energías limpias y renovables sin sacrificar la biodiversidad de la nación.