El director de Procesos Electorales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Carlos María Ljubetic, explicó los factores que dificultan la actualización constante del padrón electoral y la exclusión oportuna de los electores difuntos.
Según detalló el funcionario, la legislación vigente prohíbe de forma explícita realizar modificaciones en las listas electorales en los meses previos a los comicios.
“Nosotros no podemos sacarle del padrón, porque nosotros por ley estamos impedidos de depurar el padrón desde 90 días antes de las elecciones”, afirmó Ljubetic en conversación con ABC Cardinal.
Explicó además que, aunque reciben un listado mensual del Registro Civil, la norma les exige contar físicamente con los certificados de defunción para formalizar la baja de una persona del registro electoral. A esta traba legal se suman inconvenientes logísticos y económicos. El costo de cada certificado de defunción representa una erogación que el TSJE no puede asumir de forma masiva.
“Nosotros recibimos todos los meses de la Dirección de Registro Civil todos los datos de los fallecidos en ese mes; no los certificados de defunción, porque el certificado de defunción tiene un costo muy alto. Es G. 25.000 por cada persona y nosotros no estamos en condiciones de pagar eso por cada fallecido. Pero viene un listado de fallecidos firmado por cada responsable del Registro Civil local. Ahí procedemos a sacarle del padrón”, dijo.
Asimismo, existen casos de ciudadanos fallecidos en el extranjero, sepulturas en zonas rurales o estancias sin notificación formal, inhumaciones en municipios sin el registro correspondiente o documentos que carecen de número de cédula de identidad, lo que imposibilita la verificación exacta por homonimia.
Lea más: El padrón electoral está minado de fallecidos que pueden votar

Propuesta de reforma legislativa
Para solucionar esta situación, la máxima autoridad electoral encomendó la elaboración de un proyecto de ley dirigido al Congreso Nacional. La iniciativa plantea implementar criterios objetivos de exclusión automática que permitan depurar la lista de votantes sin depender exclusivamente de los certificados físicos de defunción.
“Hoy nosotros recibimos la orden del Tribunal Superior de Justicia Electoral de presentar nuevamente una propuesta al Parlamento, en la cual se solicitan dos cosas. Primero, sacar del padrón a las personas que tienen más de 100 años y que no hayan votado en las tres últimas elecciones. Segundo, para el futuro, sacar del registro a aquellas personas que no participen en las próximas dos elecciones nacionales”, expuso Ljubetic.
De aprobarse dicha norma, las personas sin actividad electoral por una década serán excluidas del registro por imperio de la ley. Ljubetic destacó que mantener un padrón abultado genera un sobrecosto innecesario al Estado.
“Cada persona que está indebidamente en el padrón es para nosotros un costo. Hay que tener más mesas, más máquinas, más miembros de mesa, más alquiler de sillas, más alimentación, más ingredientes electorales”, remarcó.
Lea más: OEA insta a frenar divulgación de boca de urnas durante elecciones

Sin sanciones para evitar el voto asistido irregular
En otro momento de la entrevista, Ljubetic abordó las observaciones presentadas por la Misión de Observadores de la OEA sobre la falta de consecuencias en casos de incumplimiento del reglamento del voto asistido. A pesar de que el TSJE implementó planillas de registro de acompañantes, la falta de penalidades dificulta evitar abusos.
“El ingreso masivo de personas acompañadas no tiene una penalidad disuasoria para que los fiscales actúen en consecuencia a estas personas que acompañan indebidamente a los electores. Por otro lado, tampoco hay un castigo previsto para los miembros de mesa que permiten este tipo de irregularidades”, lamentó.
Asimismo, remarcó la limitación del órgano electoral frente a la autoridad que ejercen las mesas votantes.
“La ley dice claramente que los miembros de mesa son la única autoridad en la mesa en la que actúan y no obedecerán orden de autoridad alguna (...) Y como tampoco nosotros juzgamos los delitos electorales, pues estamos prácticamente atados de pies y manos en este tema, si no tenemos una legislación que permita un compelimiento a los miembros de mesa a que cumplan esta disposición”.
Lea más: Evaluación de las elecciones municipales: esto dice el TSJE tras problemas con el voto asistido

Factibilidad técnica para ampliar el voto preferencial
Ljubetic también fue consultado sobre la posibilidad de ampliar el voto preferencial para que los electores puedan marcar más de una opción o seleccionar candidatos a suplentes. Sobre este punto, aseguró que la infraestructura y el sistema técnico no representan ningún obstáculo.
“El hecho de marcar dos opciones preferenciales no va a representar más que un cambio del software de la máquina. Por ese lado no tenemos inconveniente”, aclaró Ljubetic respecto a la viabilidad tecnológica de las urnas electrónicas.
Sin embargo, advirtió sobre la complejidad que implicaría incluir la votación directa para los suplentes en las listas partidarias y generales, debido a la gran cantidad de categorías en disputa, teniendo en cuenta que se vienen las elecciones generales en 2028.

“Nombrar suplentes generaría una mayor complejidad en la elección del voto (...) Vamos a tener que poner por lo menos ocho opciones más para elegir al ciudadano. Eso es lo que puede conllevar un mayor tiempo en la elección y una confusión mayor en el ciudadano. Pero es posible, técnicamente sí, es posible”, puntualizó.
Lea más: Obispo auxiliar pide a nuevas autoridades municipales gobernar con justicia, paz y libertad
