11 de enero de 2026

La inminencia del acuerdo UE-Mercosur, largamente postergado, fue uno de los temas transversales en el Foro LAC-UE y la Cumbre CELAC-UE, desarrollados la semana última en Santa Marta, Colombia. Durante los encuentros, se marcó el pulso económico birregional y la necesidad de una agenda comercial más sólida, ante el complicado panorama internacional.

El presidente de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay afirmó que los requisitos medioambientales que la Unión Europea plantea para importar productos del Mercosur no se basan en “conocimientos científicos”, sino en “presunciones” e “ideologías” que “son utilizadas como barreras arancelarias”. Calificó de falso el argumento de que la carne sudamericana no se produce con los mismos estándares de calidad que la europea, luego de que una cadena francesa de tiendas anunciara que dejará de comprar carne del Mercosur.

El exdirector de la Comisión Europea y jefe negociador del acuerdo UE-Mercosur, Rupert Schlegelmilch, aseguró que “la UE quiere los productos paraguayos y que no vayan a otro sitio”. “Vamos a ayudar a cumplir con los requerimientos para que esto ocurra y a la par, contribuimos a la agenda climática global”, afirmó, en entrevista con ABC Color, tras reunirse la semana última con empresarios y autoridades públicas paraguayas.

BRUSELAS. Paraguay inicialmente sentó una postura crítica sobre el Reglamento 1115 de la UE, aunque consideró que no valía la pena recurrir a solución de controversias ante la OMC. Ahora busca la manera de cumplir las nuevas exigencias, que tienen que ver con normas socioambientales, para seguir exportando al bloque europeo, que al parecer mira a Latinoamérica como un aliado no sólo comercial, sino también político.

BRUSELAS. Desde hace años se intenta un acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, pero en ambos bloques han habido voces disidentes que lo frenaron. Este año es clave, ya que se desarrollan elecciones en la UE y se esperan “vientos favorables” para este acuerdo, por lo que se proyecta que en 2025, las negociaciones vean “la luz al final del túnel”.