23 de agosto de 2026

Hubo un tiempo en el que un DJ zombi de ojos incandescentes eternamente ocultos detrás de gafas negras tocaba sintetizadores analógicos en bares oscuros llenando de música todas las noches del tercer planeta, y eso fue lo más cool que jamás existió.



La introducción del sonido en el cine no solo supuso un cambio tecnológico, sino un cambio del modo de narrar, pues la música se convierte en un elemento más del relato audiovisual. Muchas películas -afirma el músico paraguayo Horacio Bendlin en este artículo- no serían prácticamente nada sin la música: el cine es (también) cosa de músicos.

Tiene algo de Blade Runner, algo de Akira y algo de Matrix, escribe el filólogo y especialista en cómic Rubén Varillas sobre la serie que Frederik Peeters, uno de los talentos más versátiles e indiscutibles del cómic contemporáneo, acaba de concluir. Desde España, en exclusiva para los lectores del Suplemento Cultural.