5 de julio de 2026

A mayo de 2026, la cartera de préstamos vinculados a proyectos de inversión muestra una agenda pública marcada por infraestructura, conectividad, saneamiento, energía y logística. Los datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) indican que los préstamos en gestión suman US$ 1.177.646.848, a los que se agregan otros US$ 454 millones en contratos de préstamos para aprobación legislativa. En conjunto, el volumen identificado asciende a US$ 1.631,6 millones, una cifra relevante para analizar el rumbo de la inversión pública financiada con recursos externos.


La categoría 1 reúne a los deudores con adecuada solvencia, capacidad de generar excedentes, cumplimiento regular de sus obligaciones e información patrimonial actualizada. Se trata de créditos que el regulador considera plenamente recuperables y que sostienen la base sólida del sistema. En el otro extremo, la categoría 6 agrupa los préstamos catalogados como irrecuperables, vinculados a clientes con actividad severamente deteriorada, atrasos prolongados, procesos judiciales sin perspectivas de cobro o incluso dificultades para su localización.


La cartera de créditos de las Cooperativas de Ahorro y Crédito Tipo A alcanzó en setiembre de 2025 un total de G. 20,5 billones, de acuerdo con cifras preliminares del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop). El dato refleja no solo la magnitud del financiamiento canalizado por el sector cooperativo, sino también su marcada orientación hacia operaciones en moneda nacional y al financiamiento del consumo de los hogares.

Los datos del Banco Central del Paraguay (BCP) muestran una expansión persistente del crédito en el sistema financiero a lo largo de la última década, tanto en términos de personas con crédito como en la cantidad total de operaciones. Entre enero de 2016 y setiembre de 2025, el número total de personas con crédito pasó de 1.086.221 a 2.177.006. Este crecimiento refleja una profundización significativa del vínculo entre hogares, empresas y el sistema financiero formal.

La calidad de la cartera bancaria es uno de los indicadores más sensibles para evaluar la salud del sistema financiero y, por extensión, la solidez de la economía. La clasificación de créditos del Banco Central del Paraguay permite ver, con bastante claridad, dónde se concentra el riesgo del sistema financiero.