17 de junio de 2026

La fiesta es una, pero el cuerpo hace su propio ritual: sube la glucosa, la digestión se vuelve lenta y el sueño se resiente. Un recorrido por lo que suele pasar tras una noche de comidas típicas de San Juan y cómo aliviarlo.

La hinchazón abdominal se ha convertido en una de las quejas digestivas más frecuentes en consultorios médicos y farmacias. No es solo una cuestión estética: esa sensación de “globo” puede venir acompañada de dolor, gases, pesadez e incluso afectar el ánimo y el descanso.

En cada fin de año hay cenas copiosas, brindis encadenados, sobremesas eternas y, al día siguiente, la infusión “milagrosa” para intentar compensar los excesos. Pero la ciencia lleva tiempo señalando que la verdadera aliada para sobrellevar estas semanas no es una tisana puntual, sino la salud de un actor silencioso: la microbiota intestinal.

Las cenas de empresa, las comidas familiares interminables, los brindis que se alargan… La Navidad es sinónimo de reencuentros, pero también de digestiones pesadas. Hinchazón abdominal, acidez, gases y sensación de pesadez son algunas de las quejas más frecuentes en urgencias durante estas fechas. ¿Cómo prevenirlo?

Planificar un viaje suele incluir vuelos, hoteles y rutas turísticas. Lo que casi nadie anota en la lista es “evitar pasar el día en el baño”. Sin embargo, los trastornos digestivos son una de las consultas médicas más frecuentes entre viajeros.

El síndrome de intestino irritable, que afecta desproporcionadamente a mujeres, revela una compleja conexión entre el estrógeno y la sensibilidad al dolor intestinal, según una innovadora investigación que promete nuevas estrategias terapéuticas basadas en la biología hormonal.