10 de junio de 2026

Por lo general Paraguay es valorado como un país de baja carga tributaria, pero en realidad muchos hogares y empresas terminan pagando otra factura extra, la de cubrir con su bolsillo lo que el Estado no provee por la infraestructura deficiente, carencias en salud y educación y corrupción que terminan asumiendo un “impuesto” invisible.
En el período 1999/2016, la ANDE tuvo la mayor disponibilidad de recursos financieros para sus inversiones físicas; sin embargo, debido a “la falta de gestión e ineficiencia”, la oportunidad fue desperdiciada. Otros especialistas responsabilizan del actual vía crucis de los usuarios de la estatal al presidente Horacio Cartes, a quien acusan de asumir una actitud complaciente ante “la ineptitud” de los administradores de turno de la empresa eléctrica.
El director del Servicio Nacional de Catastro (SNC), Francisco Ruiz Díaz, al acusar en forma generalizada de la supuesta mala práctica alevosa a los profesionales geógrafos y afines, solo busca justificar su ineficiencia, trata de culpar a otros, porque la institución a su cargo lleva atrasos de siete meses, acusó el topógrafo agrimensor Ramón Velázquez, en réplica a las declaraciones del funcionario por la prensa.
El Estado o las autoridades pertinentes deberían auditar Copaco para saber qué es lo que está pasando ahí, porque a la ineficiencia se suma al parecer la falta de materiales, insumos, para reparar y reponer las líneas, dijo en visita a nuestro diario el usuario Carlos M. Ferreira, quien contó que desde hace un mes espera la reinstalación de su línea telefónica (terminación 733), lo que no ocurre pese a sus múltiples reclamos.

La inequidad en educación comienza cuando no todos los miembros de la sociedad paraguaya tienen acceso a un bien público de la misma calidad, afirmó Eduardo Rotela, de la Fundación Avina. Propuso, entre otras cosas, la participación de la sociedad en la generación de una educación de calidad, ante la ineficiencia del Estado.
La Unión de Centros de Estudiantes del Paraguay (Unepy) emitió un comunicado en el que acusa al Ministerio de Educación de ser “ineficiente y displicente”, ya que recién recibirán los libros de matemática y castellano en junio, y el libro de historia “mucho más adelante, posiblemente, como regalo de Navidad. Es decir cuando prácticamente ya no van a servir más”, dice el comunicado.