
Uno de los tantos proyectos para mejorar el sistema del transporte público, refiere que la ciudadanía tendrá la potestad de participar con puntuaciones para el servicio que recibe y que estas calificaciones se tendrán en cuenta para designar itinerarios a empresarios. Se contempla también una competencia a la subasta electrónica para que los permisionarios accedan a los caminos que van a utilizar.



La política siempre influyó en trazado de itinerarios de las empresas de transporte de la capital, así como en la adjudicación, según los técnicos del sector el ingeniero Luis María Pereira y el ingeniero Andrés Mallada. Recién a partir del 2000, con la entrada en vigencia de la Ley 1590, se realizaron los estudios técnicos, pero los miembros del ente regulador eran empresarios y políticos.
