22 de agosto de 2026

La industria paraguaya de soja mantiene una tendencia positiva en 2026, impulsada por una mayor molienda y el buen desempeño de sus derivados en los mercados internacionales. El sector busca seguir aumentando el uso de su capacidad instalada, informaron desde la Cappro.

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) destacó que, en el contexto actual, los números para procesar soja en Paraguay no resultan convenientes debido a la falta de una política industrial que permita a las aceiteras recuperar su competitividad. Recordó que una de las principales inequidades para el sector es la imposibilidad de recuperar los créditos fiscales del IVA al exportar productos industrializados.

La cosecha de soja está prácticamente terminada y la merma en los resultados es “una realidad”, según analizó la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco). Aunque se presagia una caída en torno al 15% en volumen de producción, la zafriña aún podría aportar mayor claridad en una campaña marcada por la incertidumbre.

De acuerdo al análisis de Data Intelligence para ABC Negocios, Paraguay ha consolidado su perfil exportador en torno a productos primarios y energía. El Mercosur continúa siendo el principal destino de exportaciones, mientras las manufacturas de origen industrial han ganado protagonismo, pasando del 7,9% en 2014 al 14,3% en septiembre de 2024.

Al cierre del primer cuatrimestre del año, la molienda acumulada de oleaginosas en las industrias alcanzó 1.073.422 toneladas, que representa un aumento del 15% con respecto al promedio para este periodo en los últimos cinco años, pero la capacidad nominal para los primeros cuatro meses del año alcanzó un 67%, porcentaje que está todavía bastante por debajo de los mejores registros para este periodo desde el 2015.