Endeudamiento en dólares representa el 75,4% del total de obligaciones públicas

Imagen de un billete de dólar.
Imagen de un billete de dólar.

La deuda pública de la Administración Central (AC) de Paraguay alcanzó US$ 18.836,3 millones al cierre de marzo de 2026, lo que representa un incremento de US$ 904,5 millones respecto a diciembre de 2025, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). A primera vista, el dato podría interpretarse como manejable debido a que el ratio de deuda sobre el PIB descendió de 36,1% a 31,3%, impulsado, principalmente, por el crecimiento económico registrado en el país. Sin embargo, detrás de esa mejora relativa también surge un debate relevante: ¿la reducción del indicador responde realmente a una consolidación fiscal estructural o depende, en gran medida, de un ciclo económico excepcional que podría moderarse en los próximos años?

En línea con lo anterior, el crecimiento económico ayudó a “licuar” parcialmente el peso de la deuda sobre la economía, aunque el endeudamiento siguió aumentando en términos nominales, comportamiento que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad futura de las finanzas públicas en un contexto donde el déficit fiscal continúa requiriendo financiamiento constante.

A esto se suma que gran parte de la estrategia de endeudamiento sigue descansando sobre el acceso a mercados internacionales, una situación favorable mientras exista liquidez global, pero que podría volverse más desafiante ante escenarios de tasas elevadas o episodios de volatilidad financiera.

La estructura de la deuda mantiene una marcada dependencia externa. A marzo de 2026, el 89,5% de la deuda total correspondió a deuda externa, equivalente a US$ 16.850,6 millones, mientras que la deuda interna representó apenas el 10,5%. Este perfil deja al país expuesto a riesgos asociados al tipo de cambio y a las condiciones financieras internacionales. Si bien Paraguay conserva una reputación relativamente sólida en los mercados, la concentración del financiamiento en acreedores externos continúa siendo uno de los principales puntos de vulnerabilidad de la deuda pública.

No obstante, dentro de la composición por monedas aparece una señal parcialmente positiva. La deuda denominada en guaraníes pasó de representar 17,8% a 22,4% del total entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. En términos absolutos, implicó un aumento desde US$ 3.189,1 millones hasta US$ 4.220,3 millones.

La evolución podría interpretarse como un avance gradual hacia una mayor profundización del mercado local de deuda y una menor exposición cambiaria, producto de la política de desdolarización implementada desde el MEF. Sin embargo, el predominio del dólar sigue siendo ampliamente dominante, con US$ 14.210,7 millones y una participación de 75,4% del total.

La composición por tasas también presenta elementos para el análisis. El 67,6% de la deuda se encuentra a tasa fija, mientras que el 32,4% permanece a tasa variable. Aunque el predominio de tasas fijas reduce parcialmente el impacto inmediato de aumentos en las tasas internacionales, el escenario global sigue siendo incierto.

La persistencia de tasas elevadas en economías desarrolladas podría encarecer futuras emisiones y aumentar el costo del refinanciamiento de la deuda paraguaya en los próximos años.

Los bonos externos continúan consolidándose como el principal componente del endeudamiento. A marzo de 2026, alcanzaron US$ 9.016,1 millones y representaron 47,9% de la deuda total, frente al 45,8% registrado al cierre de 2025. Este aumento confirma que Paraguay sigue recurriendo con fuerza a los mercados internacionales de capitales para financiar sus necesidades fiscales.

Clasificación de la Deuda de Administración Central por categorías
Clasificación de la Deuda de Administración Central por categorías

El punto de discusión no necesariamente pasa por emitir deuda, sino por evaluar el destino y la capacidad de retorno económico de esos recursos. En ese sentido, vuelve a instalarse una pregunta recurrente dentro del debate fiscal paraguayo: ¿el endeudamiento está impulsando inversiones con capacidad de elevar la productividad y el crecimiento de largo plazo o se está utilizando, principalmente, para sostener ciertos gastos corrientes y cubrir déficits?

Por otra parte, los organismos multilaterales mantienen una participación importante dentro de la estructura de acreedores, con US$ 7.277,4 millones, equivalentes al 38,6% del total. El BID continúa siendo el principal acreedor individual del país, seguido por CAF y el BIRF. Este componente suele ser visto como favorable debido a que los multilaterales ofrecen condiciones financieras más estables y plazos extensos.

Aun así, la creciente dependencia del financiamiento externo, incluso bajo condiciones concesionales, también refleja la limitada capacidad del Estado para generar recursos suficientes que permitan reducir la necesidad de endeudamiento.

Finalmente, si bien la evolución reciente de la deuda pública paraguaya muestra indicadores que todavía permanecen lejos de niveles considerados críticos en comparación regional, el aumento sostenido del stock de deuda, la fuerte concentración en obligaciones externas y el creciente peso de los bonos internacionales dejan abierta una discusión cada vez más relevante sobre la calidad del gasto público, la sostenibilidad fiscal y la capacidad de la economía paraguaya para sostener este ritmo de endeudamiento en un contexto internacional menos favorable que el de años anteriores.

* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.